Los alquileres suben un 1,8%

 

El Ejecutivo descartaba y descarta que estemos en un escenario de deflación (recesión e inflación negativa). La inflación interanual en el mes de diciembre se situó en el 0,8%, es decir, ligeramente positiva, como se había adelantado desde el Gobierno en varias ocasiones. Lo que no dice es que gran parte de esa subida se debe al efecto de la subida del precio del petróleo. De hecho, la subyacente se situó en un moderado 0,3%. Otra parte importante de la subida del nivel de precios se explica por el alza de la fiscalidad indirecta aprobada por el Gobierno a mitad del año pasado. O dicho de otra manera: el bajo nivel de precios se explica fundamentalmente por una caída a plomo del consumo, no por una mejora en la eficiencia del sector servicios.

Por otra parte, los alquileres suben un 1,8%, un punto más que el IPC. ¿Por qué? La divergencia entre precios de venta y de alquiler se está empezando a corregir. Los precios de venta corrigen un 15%, mientras que el alquiler sube. Señal de que el 'casero' considera que el precio de la vivienda no va a bajar sustancialmente. Él también aguanta. Por otra parte, la estrechez del mercado del alquiler, también ayuda.

Por último, las subidas de las tarifas eléctricas y de los transportes son muy superiores a la inflación producida. Desde USO se alerta que en un sólo mes se ha consumido toda la inflación prevista para todo el año por lo que se puede producir una pérdida de poder adquisitivo. Las pensiones suben un 1%, el salario de los funcionarios un 0,3%, pero la vida parece repuntar al alza mucho más.