• Y, al igual que ocurrió con la hidroeléctrica, sin exigir un canon extra a las eléctricas.
  • Este es uno de los argumentos preferidos de las renovables.
  • El secretario de Estado, Alberto Nadal, más que de ampliar la vida útil hasta los 70 u 80 años, pretende prórrogas indefinidas con exámenes periódicos.

La cita es el viernes, y un día antes Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos económicos. El ministro de Energía, José Manuel Soria, llevará al Consejo de Ministros la prórroga de las centrales nucleares (seis más Garoña). Naturalmente, al igual que ocurrió con las hidroeléctricas, la propuesta del secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal (en la imagen), no conlleva ningún canon especial por el uso de una instalación ya amortizada. Precisamente, un ministerio que se ha distinguido por repartir impuestos, tasas y cánones por todo el sector.

Esta es, precisamente, la principal crítica noble de las subvencionadas renovables: por ejemplo, el consejero delegado de FCC, Juan Béjar, no deja de repetirlo: de acuerdo, viene a decir, las renovables estamos subvencionadas pero a las energías amortizadas se les renueva la concesión sin pedirles nada a cambio.

Por otra parte, la idea de Nadal no es alargar el plazo de vida de un reactor nuclear desde los 42 años actuales a 60, como se ha dicho, incluso ni a 70 u 80. No, su idea, ya veremos si lo acepta la Comisión Delegada, consiste en prorrogar indefinidamente la concesión pero sometiendo a los reactores a unas exigencias de análisis y de renovación y reinversión -si fuera necesario- de forma periódica. En otras palabras, una ITV.

Miriam Prat

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