Lo de la derecha española es puro complejo de inferioridad ante la colonización española. Lo del progresismo zapatista es algo peor: es pura aversión a todo lo que suponga historia de España.

La presencia del refinado estadista venezolano Hugo Chávez y la del ilustrado boliviano Evo Morales ha vuelto a poner de moda el genocidio español. Un genocidio de muy escaso éxito porque en lugar de exterminar una raza dio lugar a otra nueva: la raza hispana.

Genocidio hubo en la colonización anglosajona, especialmente norteamericana, y por eso se encuentra con Nueva York con irlandeses, afroamericanos, italianos y chinos, pero casi ningún indio. Y no les faltaban razones. En efecto, para avanzar resultaba más sencillo eliminar a los indígenas que transmitirles los saberes europeos para que progresaran.

Otra ventaja de la colonización americana consiste en que si te cargas a toda una población no quedará nadie para denunciar tus excesos.

Al final, resulta que no existe la raza anglo-india, ni franco magrebí, ni holandeso-indonesia. Sin embargo sí existe la raza hispana, o mestizaje de colonizaciones.

Lo dicho: un caso de genocidio fracasado.

Y todo esto no sería grave si no fuera porque España es diferente. Es el único país que reniega de su identidad y de su historia. Y claro, cuando alguien no se respeta a sí mismo, ¿cómo exigir que te respeten los demás?

Eulogio López

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