• A partir de ahora los detectives privados deberán presentar una memoria donde se especifique los pormenores de su trabajo.
  • Además, el Ejecutivo creará un nuevo Registro Nacional de Seguridad Privada en el que deberán inscribirse todas las empresas, despachos de detectives incluidos.
  • Actualmente hay 90.000 personas que trabajan en seguridad privada en nuestro país.
  • En España hay más policías que en Europa, pero menos 'seguratas'.

El escándalo de las escuchas de la empresa Método 3 ha forzado al Gobierno para modificar la Ley de Seguridad Privada, que data de 1992. El principal objetivo de la nueva norma que aún se encuentra en una fase muy incipiente, es regular el sector para que la seguridad privada sea subordinada, complementaria y coordinada con la pública.

Entre otras cosas, cuando entre en vigor la nueva ley, los detectives privados deberán presentar una memoria anual al Ministerio del Interior donde se expliquen los pormenores de su trabajo. Además, "las escuchas tendrán siempre carácter privado", ha declarado el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

Se tendrán que documentar los encargos en contratos por escrito. Y además del libro-registro, deberán elaborar un informe actualizado donde aparecerá el nombre del cliente, los medios utilizados y los resultados obtenidos. Este informe estará siempre a disposición de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y también de la Autoridad Judicial.

La nueva normativa regulará adecuadamente uno de los sectores con mayor auge en España, que facturó 3.600 millones de euros, y dio trabajo a casi 90.000 personas en 2011, según los últimos datos de los que dispone el Ministerio del Interior que tiene censadas en torno a 1.500 empresas del sector.

El ratio de policías por cada 100.000 habitantes en España es uno de los más altos de Europa, con 582 agentes, frente a una media de la UE de 385 por cada 100.000 habitantes. Por el contrario, el número de vigilantes de seguridad privada es el más reducido de la UE, con cerca de 200 por cada 100.000 habitantes. La media de la Unión Europea es de 279 vigilantes privados.

Si el Anproyecto de Ley se desarrolla de una forma amplia y exhaustiva, estaríamos asistiendo a una privatización de la seguridad, un asunto espinoso que no deja de tener sus riesgos.

Tal vez por ello el ministro haya querido resaltar que "el objetivo del anteproyecto es regular el sector de manera integral para que la seguridad privada sea subordinada, complementaria y coordinada con la seguridad pública".

Se pretende acabar también con el intrusismo, que acarreará graves sanciones, ya no se podrá contratar a 'cachitas' de gimnasio sin preparación para ahorrar en profesionales. Las empresas que incumplan podrán ser, incluso, cerradas.

La seguridad privada podrá acceder a la prestación de servicios como la vigilancia perimetral de prisiones, siempre bajo la dirección de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Sara Olivo

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