• El sector de la electrónica y los artefactos para el hogar había registrado en los últimos días una subida promedio del 15 por ciento.
  • Las clínicas advierten que hay subidas de hasta un 40% en los insumos.
  • Para dejar los dólares en el banco habrá que abrir una cuenta especial.
  • Por la falta de dólares, el Gobierno argentino frena el pago de importaciones. Las petroleras dicen que no tienen previsto aplicar aumentos en los combustibles. 
La crisis cambiaria argentina está teniendo consecuencias que explica la propia prensa argentina.

Por ejemplo, después de asegurar durante todo el fin de semana que no había motivos para que la devaluación del peso se trasladara a los precios, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich (a la izquierda en la imagen), y el ministro de Economía, Axel Kicillof (a la derecha en la imagen), reconocieron los aumentos y aseguraron que habían logrado un acuerdo con los empresarios para retrotraer los valores al 1° de enero. "El freno para los aumentos, igualmente, no alcanzó a todos los rubros y en la misma conferencia de prensa en la que los funcionarios admitieron las subas se anunció que el congelamiento tendrá una única excepción: los electrodomésticos, a los que se autorizó un incremento del 7,5% debido a la alta incidencia en el negocio de los artículos e insumos importados", apunta La Nación. Y es que el sector de la electrónica y artefactos para el hogar había registrado en los últimos días una suba promedio del 15 por ciento.

Además, los efectos de la devaluación se sienten con fuerza en el sector de la prestación de servicios de salud. Las clínicas y centros de diagnóstico médico reciben insumos, desde la semana pasada, con aumentos en los precios que van del 15 al 40 por ciento.

En algunos casos los proveedores ni siquiera hacen entregas o dejan los materiales y medicamentos sólo con un remito y postergan la facturación (y, por tanto, la cotización) a la espera de que aclare el panorama, con la consecuente incertidumbre sobre el costo real de las prestaciones. En otras transacciones se exige el pago al contado o se reduce el plazo para abonar, que solía ser de 90 días y que hoy no se extiende más allá de las 30 jornadas, relata también La Nación.

Para dejar los dólares en el banco y "ahorrarse así la retención del 20% que en concepto de adelanto impositivo carga la AFIP, los contribuyentes autorizados a comprar dólares para tenencia deberán abrir una cuenta específica para ese fin. Según la circular A 5531 que el Banco Central (BCRA) envió a las entidades financieras, podrá ser una caja de ahorros o un depósito a plazo fijo, y en ningún caso tendrá costes asociados", informa Clarín.

Por su parte, el Banco Central argentino prácticamente "no aprobó ninguna operación de comercio exterior, para darle prioridad a la venta de divisas a los pequeños ahorristas; las reservas cayeron ayer US$ 181 millones y en el mes se perdieron más de US$ 2000 millones", cuenta también La Nación.

En las sucursales de los bancos, "la mayoría de los individuos que compraban divisas para atesoramiento optaban por retirarlas, a costa de tener que pagar el recargo del 20% de la AFIP, según coincidieron fuentes de tres entidades distintas. Muchos de los que llegaban a las cajas, no obstante, se encontraban también con que tenían que volver a sus casas a reimprimir las solicitudes aprobadas, dado que, a dos días de haber arrancado con el nuevo sistema, ya la AFIP modificó los procedimientos. Ahora, cuando un ahorrista llena el formulario para atesoramiento, debe anticipar si va a dejar sus dólares en la caja de ahorro o retirarlos pagando el recargo del 20%, lo que ayer daba un cambio de 9,62 pesos", añade el mismo periódico.

Por su parte, las principales compañías petroleras informaron, por separado, "que no tienen previsto aumentar los precios de las naftas y el gasoil de manera inmediata. Coincidieron en ese punto, de acuerdo con un cable de la agencia DyN, la estatizada YPF, Shell- cuyo presidente, Juan José Aranguren, fue acusado la semana pasada por el Gobierno de impulsar una corrida cambiaria-, Axion (la empresa que pertenece a los hermanos Bulgheroni y opera bajo la marca Esso) y la brasileña Petrobras", publica La Nación. 

Andrés Velázquez
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