Se ha dejado querer, pero finalmente ha terminado presentando el consabido recurso de inconstitucionalidad al Estatut catalán. Primero fue la plataforma ciudadana HazteOir.org quien promovió una campaña este verano instando al Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, a que presentara un recurso de inconstitucionalidad al nuevo estatuto de autonomía catalán.

Múgica ha permanecido callado. Es Defensor del Pueblo, le molesta que el Estatut le usurpe las competencias de velar por la legalidad y servir de amparo a los ciudadanos catalanes. Pero es socialista. No obstante, es plenamente consciente de que su recurso va a escocer, y mucho, al actual PSOE. Por eso, cuando le preguntan sobre su eventual regreso al partido tras acabar su mandato, responden que entonces tendrá 68 años y no estará para militancias. Eso sí, se autocalifica como socialdemócrata, afirma que nadie tiene que darle lecciones de socialismo y califica a la socialdemocracia de la sal de la vida.

Pero los principios obligan, así que ha presentado recurso de inconstitucionalidad no sólo en lo relativo a las competencias del Defensor del Pueblo en Cataluña, sino también en lo referente al régimen lingüístico, las relaciones bilaterales entre el Estado y la Generalitat y cuestiones relativas a la Administración de Justicia. Múgica recordó también que el Estatuto sólo fue aprobado por 35% del censo, aunque aclara que el recurso se presenta contra el Estatuto, no contra el referéndum.

Durante la explicación de su recurso en la mañana de este miércoles, hizo especial hincapié en los problemas de la lengua e informó de los cientos de quejas y peticiones verbales recibidas en los últimos meses en relación a este punto. Además, también informó que en el recurso han participado distintos catedráticos de Derecho constitucional nombrados por él mismo.

Casualmente se ha adelantado unos días al requerimiento que formalmente le iban a hacer Convivencia Cívica Catalana y el Foro de Ermua este viernes 22. Su escrito se basaba en un dictamen del letrado Fernando García-Capelo Villalva sobre los posibles puntos de inconstitucionalidad del nuevo Estatut. Pero se ve que Múgica ha preferido no recibir presiones y moverse por sí mismo. Nunca es tarde si la dicha es buena