• Se han podido ver a manifestantes con crucifijos, un sentido religioso que se asocia al afán de libertad contra el opresor soviético.
  • Pero hoy, es Moscú quien defiende políticas respetuosas con el orden moral natural, mientras Bruselas hace lo contrario.
  • En todo caso, la UE sigue dejando abiertas las puertas a Kiev y los ucranianos defienden su integración en Europa.
Continúan las manifestaciones europeístas en Ucrania. Decenas de miles de personas se han concentrado este domingo en Kiev para protestar contra la decisión del Gobierno ucraniano de suspender su acercamiento a la Unión Europea, en una nueva jornada de movilizaciones que coincide con el anuncio, por parte de Bruselas, de la suspensión de las negociaciones para la posible firma de un acuerdo de asociación con Kiev.



Más de 200.000 manifestantes volvieron a tomar las calles de Kiev para exigir la dimisión del presidente Viktor Yanukovich, y elecciones anticipadas.



La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, ha defendido que el acuerdo de asociación y libre comercio ofrecido a Ucrania es "un buen acuerdo" para el país y ha dejado claro que la puerta de la UE sigue abierta.



En las manifestaciones se ha podido divisar algún crucifijo (como el de la imagen), lo que recuerda las manifestaciones polacas contra el comunismo soviético. El significado religioso, en el sentido de afán de libertad frente la opresor comunista ruso, sigue, pues, presente en los países de la órbita rusa.



No obstante, ahora Rusia defiende algunos valores respetuosos como la ley natural, como su oposición al matrimonio homosexual. Por eso, el primer ministro ucraniano, Mikola Azárov, manifestó recientemente desde la tribuna que Ucrania tendrá que aprobar el matrimonio homosexual para que sus ciudadanos tengan la posibilidad de viajar sin visados a la UE: Azárov denominó como un "engaño" las afirmaciones de que tras la firma del acuerdo los ucranianos podrán viajar libremente por toda Europa.



"No hay nada de eso, primero tendremos que legalizar el matrimonio homosexual, introducir pasaportes biométricos y tomar a todos los ucranianos huellas digitales", dijo el primer ministro.



Subrayó que Ucrania no puede firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea que signifique su bancarrota. Según sus palabras, el pacto sobre la zona de libre comercio con la UE supone la apertura de las fronteras, lo cual es extremadamente desventajoso para Ucrania. Ucrania no debe ser un apéndice de Europa, sino un socio con plenitud de derechos, declaró el primer ministro del país, Nikolái Azárov.



Andrés Velázquez

andres@hispanidad.com