• A mediodía del miércoles, el Tribunal Supremo daba dos meses para el cierre de nueve canales de TDT, 5 controlados por el Duopolio.
  • A pesar de la sentencia del TS, Lara y Berlusconi exigen al Gobierno que no se les quite ni un sólo.
  • Ni Mediaset ni Atresmedia se habían atrevido nunca a tanto con un Gobierno democrático... y con el estrado más alto de la justicia española.
  • Quien ordena ejecutar lo ya dicho: tres canales menos a A3 TV, dos a Telecinco, dos a Unedisa y dos a Vocento.
  • Por cierto, de los canales de Net TV y Veo, sólo uno de esos últimos, 13 TV, tiene licencia administrativa para emitir, en su condición como alquilado.
  • Mientras, Telefónica, Vodafone y Orange braman por el dividendo digital.
  • Y aseguran que 'comprimir' el espectro no asegura la calidad de la cuarta generación de móviles.
  • Por supuesto, Antena 3 TV y Tele 5 imponen, además, que no haya nuevos operadores con canal propio.

El chantaje de Antena 3 TV y de Tele 5 (el duopolio Lara-Berlusconi) al Gobierno Rajoy alcanzaba su cénit en los momentos previos a la ejecución de la sentencia del Tribunal Supremo sobre la TDT, que se ha conocido a mediodía del miércoles. El Tribunal Supremo, por fin, ha confirmado el fallo: el Gobierno debe cerrar nueve canales de TDT de alcance nacional.

No sólo eso, el alto tribunal. para evitar más excusas tanto del chantajista como del chantajeado, del Duopolio como del Gobierno, lo ha dejado claro. No hay que esperar a liberar banda alguna: según la ley, el Ejecutivo tiene ahora dos meses para apagar esos canales. Pague a las telecos el dividendo digital o no lo pague; convoque un nuevo consurso para nuevos operadores  de TV o no lo convoque. 

La historia ya se la hemos contado. Atresmedia y Mediaset, cada uno con ocho canales en el aire, y que controlan casi el 60% de la audiencia y más del 90% del mercado publicitario, no quieren perder su primacía comercial y su buen negocio. Así que, si el Gobierno no cede ante sus pretensiones, en 2014 volcarán toda su artillería contra el Ejecutivo, justo en año de elecciones europeas y municipales y al comienzo de la recta final de la legislatura.

A costa de presionar a la vicepresidenta primera del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien sigue comiendo en su mano, consiguieron que la publicidad no volviera a RTVE, y ahora amenazan con la pena de la propaganda antigubernamental si se les quita uno solo de sus 16 canales. Sólo que el Supremo no está de acuerdo.

Y sí hay que quitarle canales la duopolio por dos razones. La primera, porque el Tribunal Supremo considera que al menos 9 canales se concedieron de forma ilegal: tres de A3 TV, dos de Telecinco, dos de Unedisa y dos de Vocento. Por cierto, sólo uno de los ocho canales realquilados por El Mundo y ABC (Veo TV y Net TV) tiene licencia administrativa para emitir: es 13 TV quien, al mismo tiempo, aspira a tener canal propio. En cualquier caso, no es uno de los que El Mundo tenga que cerrar.

Además,  José Manuel Lara y los hombres de Berlusconi insisten en que no admitirán ningún tipo de concurso ni apertura a nuevos operadores -pongamos La Vanguardia o el precitado 13 TV-, que aspiran a competir con el Duopolio en condiciones de igualdad.

La segunda razón es el dividendo digital. Curioso nombre el que se aplica a la banda de cuarta generación de telefonía móvil por la que ya han pagado Telefónica, Vodafone u Orange hace más de un año, pero que el Gobierno no puede entregarles porque lo tiene ocupado con las teles. En este sentido, sin que se les mueva un músculo, el Duopolio habla de "comprimir el espectro", que aquí cabemos todos. Las telecos no están de acuerdo y aseguran que si se comprime el espectro y emiten todos, TV y telefonía, la calidad de la señal desciende. Y, en cualquier caso, que el espectro es suyo porque lo han pagado.

Rajoy se enfrenta estas navidades a uno de los retos más grandes desde que llegó al poder: plantarle cara al Duopolio o volver a agachar las orejas y encima desobedecer al Tribunal  Supremo. Soraya, princesa, ahora tienes la excusa para no achantarte.

Eulogio López

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