• La Alta Velocidad gana la partida, también en septiembre, al avión: aumenta un 13,5% sus pasajeros, frente al 5,5%.
  • Pero ningún operador privado entra de momento a compartir el negocio de ese pastel.
  • La ministra Ana Pastor tiene un plan de liberalización, sí, pero con un escollo insalvable: el canon de Adif por el uso de las vías.
  • A los precios actuales, las cuentas no cuadran en los potenciales competidores de Renfe.
  • Nada empaña en el horizonte que el AVE siga siendo la 'joya de la corona': acabará el año con 28 millones de pasajeros.
La ministra de Fomento, Ana Pastor (en la imagen), quiere acelerar el proceso de liberalización del AVE, pero lo plantea en unos términos que no convencen a los potenciales operadores. La reticencia es tan básica como contundente: dicen que es inaceptable que haya que pagar a Adif un canon por el uso de infraestructuras que se come el 60% del negocio. A partir de ahí el proceso se detiene, la diferencia se hace insalvable. Están dispuestos a entrar en el juego, pero con un canon razonable, sustancialmente inferior al actual.

El debate se aviva cada vez que aparecen nuevos datos que demuestran que el negocio ferroviario está en la Alta Velocidad, como el que publica este martes el INE en su estadística mensual sobre el número de viajeros que utiliza el AVE frente al avión. Deja claro, una vez más, por qué el AVE es la 'joya de la corona', mientras la apertura a otros operadores espera.

Veamos. Septiembre no ha sido una excepción en una cantinela que se repite mes a mes: tren y avión se nutren de nuevos pasajeros, pero a un ritmo desigual. En septiembre en concreto, el incremento de pasajeros del AVE fue del 13,5% (respecto al mismo mes en 2013) y el del avión, del 5,5%. Larga distancia (con el AVE), 2,5 millones de pasajeros; avión: 2,7 millones. La diferencia es cada vez más estrecha.

Esa tendencia, a su vez, aumenta en tamaño cuando se ven las propias cifras de la Renfe. De acuerdo con los últimos resultados, el AVE aporta a Renfe casi las dos terceras partes de esta facturación: 922,6 de los 1.451 millones de euros. Desde que Renfe bajó sus precios y aplicó descuentos, sus viajeros han aumentado un 20,6%. No es de extrañar, por tanto, que prevea cerrar el año con un máximo de 28 millones de usuarios.

¿Qué pasa entonces con la liberalización, ¿por qué no llega El plan con el que trabaja Fomento daría entrada al primer operador privado en el corredor de alta velocidad Madrid-Levante. El año estrella de la liberalización sería 2015 y se ampliaría progresivamente la competencia con Renfe a otros tramos de la red de alta velocidad. Esa es la idea para liberalizar, pero cualquier avance en ese sentido, hasta ahora insalvable, depende de los detalles que debería aportar Fomento, entre ellas el canon, y que el departamento de Ana Pastor no aclara.

Hay tres operadores interesados en el AVE Madrid-Levante, la familia Lara (a través de la sociedad Veloi Rail), Globalia Acciona. Entre los extranjeros están la francesa SNCF y la alemana Deutsche Bahn, aunque prefieren esperar a 2019, año en que entrará en vigor la directiva europea sobre la liberalización total del transporte europeo de pasajeros.

Las empresas entienden que los gastos son de tal calibre que las cuentas no les salen. Además del canon que cobra Adif, hay otros costes como el suministro eléctrico o el alquiler de trenes, que cuestionan la cuenta de resultados.

Adif, mientras, argumenta que si se reduce el canon, los contribuyentes acabarían 'subvencionando' la viabilidad de un negocio privado, el de los operadores, y éstos contestan que si no se bajan las tasas, las cuentas no compensan. Y a eso se añade, además, lo que dice Renfe, que también carga contra el 'sanbenito' del canon y se agarra a ello para pensar que no hay negocio para nuevos competidores a los precios actuales.

Rafael Esparza

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