• Las menores pertenecían a la casta 'intocable', la dalit, la más baja, y fueron secuestradas mientras se dirigían al baño.
  • Las violaciones son una práctica frecuente en la India y las mujeres marginadas son las víctimas más vulnerables.
  • En el país asiático es frecuente que los fetos femeninos sean abortados y las niñas, asesinadas apenas nacer.
  • Y las que sobreviven se enfrentan a la discriminación, los prejuicios, la violencia y la negligencia a lo largo de sus vidas.
  • El fundamentalismo hindú, que ha llegado al poder, alienta el sistema de castas y ataca sin piedad a cristianos y musulmanes.

Estremecedor. La policía india ha arrestado a tres sospechosos, entre ellos un policía, que formaba parte de la 'pandilla' que violó a dos primas adolescentes y luego colgó sus cuerpos de un árbol en Estado de Uttar Pradesh (en el norte del país). Informa de ello la BBC, con detalles que provocan la náusea.

Las menores pertenecían a la casta 'intocable', la dalit, la más baja. Fueron secuestradas el martes por la tarde en su aldea, Budaun, mientras se dirigían al baño. A la mañana siguiente, los propios lugareños localizaron los dos cuerpos colgados en un huerto cercano.

La India acaba de fortalecer sus leyes de violencia sexual, pero los corresponsales desplazados en el país aseguran que muy pocos casos de violación son llevados a juicio. De hecho, las violaciones son una práctica frecuente en India y las mujeres marginadas son las víctimas más vulnerables.

La BBC remite, para estar más informado de ese drama, a un reportaje titulado "Grandes historias de 2013: la violación en grupo que conmocionó a India", que no tiene desperdicio. Ahí se explica por qué en la India son tan maltratadas las mujeres. En India es frecuente que los fetos femeninos sean abortados y las niñas asesinadas apenas nacer -algo que ha llevado a un asombroso desequilibrio numérico entre géneros- y muchas de las mujeres que sobreviven se enfrentan a la discriminación, los prejuicios, la violencia y la negligencia a lo largo de sus vidas, sean solteras o sean casadas.

La última tragedia, la violación y posterior ahorcamiento de las dos niñas de Uttar Pradesh es un episodio más. El fundamentalismo hindú desprecia a la mujer y alienta el sistema de castas. Y no sólo eso: también odia a las demás religiones que no son la suya: desprecia y ataca sin piedad a musulmanes y cristianos. Y ese fundamentalismo es el que ha ganado las elecciones en la India y ha elevado a primer ministro a Narendra Modi, del Partido Popular Indio (BJP).

La Policía ha explicado que los detenidos son dos hombres sospechosos de la violación y el asesinato y que hay también un alguacil sospechoso de conspirar con ellos para semejante atropello. Los agentes no registraron las denuncias de la familia sobre la desaparición de las adolescentes, mientras en el pueblo se celebraba una manifestación silenciosa contra la inacción de la Policía.

Es un caso más en una larga lista de tragedias. Un reciente informe del Centro Asiático para los Derechos Humanos cifraba en 48.338 el número de casos de abusos registrados entre 2001 y 2011, con un incremento anual del 336 por ciento de media.

Mariano Tomás

mariano@hispanidad.com