Lo cuenta, muy bien contado, en Religión en Libertad, el Padre Germán: "Hemos hecho escuelas, pozos, pero lo importante es cambiar los corazones por el amor de Dios".

Jornada del Domund. Apoyo a los misioneros. España, a pesar de su crisis moral profunda, sigue siendo uno de los países del mundo con más misioneros repartidos por el planeta. El Padre Germán tiene claro que cualquier Estado, por pequeño que sea, tiene más posibles que la Iglesia para ayudar a los pobres.

Sin embargo, en cabeza de cartel en el desarrollo de los más desfavorecidos no figuran ni las ONG ni el Banco Mundial. Figuran los misioneros, quien, además, tienen muy claro qué cosa es progreso y qué cosa es simple progresismo.

En cualquier caso, habrá que repetir que la Iglesia no es una ONG (entidades a las que, por cierto, les sobre la letra 'n'). Si no, se les puede ocurrir lo que contaba aquel obispo hispanoamericano, en charla con el cardenal Joseph Ratzinger. El alcalde de un pueblo rural del mundo hispano acudió a ver a su obispo para agradecerle lo mucho que les había ayudado el cura que les había mandado.

El nivel de vida de los pobladores había mejorado con las obras de saneamiento, la reforma de la escuela, etc.

Su gratitud sería eterna, pero concluyó su relato de la siguiente guisa: "Pero ahora que vivimos mejor hemos decidido que también queremos tener una religión, así que nos vamos a hacer todos protestantes".

Eulogio López

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