• Pero el presidente ha añadido: "En el PP ni se ha llevado una doble contabilidad ni se ha cometido ningún delito (…) Se ha pagado en blanco".
  • "Ustedes me pueden preguntar si son ciertas las declaraciones de Bárcenas; yo les digo que no lo son", ha dicho. 
  • "Me equivoqué al mantener la confianza en alguien que ahora sabemos que no la merecía", ha añadido el presidente.
  • Sobre la moción de censura: "No tengo miedo de una moción de censura porque tengo muy buenas razones para pensar que no saldría adelante".
  • Anuncia que seguirá con su programa de Gobierno: "Los dos valores más importantes de la política española son: su programa de reformas y su estabilidad; no consentiré que ninguno de los dos sufra daño".
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha comparecido en el Parlamento para dar explicaciones sobre el caso Bárcenas. Desde el primer momento ha advertido de que no va a convertir el debate en el 'y tú más', haciendo referencia a casos de corrupción en otros partidos.

Una de sus frases contundentes del principio ha sido: "Vengo a frenar la erosión de la imagen de España", que falta hace, pues este debate, por ejemplo, ha sido portada en medios digitales extranjeros. Luego lo ha repetido: "Se ha causado un daño grave a la imagen de España que trataremos de superar".

A la oposición, especialmente al PSOE, le ha dedicado el presidente 'sentidas frases' como: "Algunas personas no es información lo que reclaman si no una ratificación de su dogma prefabricado. Diga lo que diga reclamarán mi dimisión". "Evítense el ridículo, señorías, de decir que me han traído a rastras". "He aceptado comparecer para evitar que los despropósitos sigan creciendo". "Ante los que presumen de haberme traído aquí, les diré que presumen en balde. La moción no es una amenaza, es un instrumento constitucional. No me siento amenazado ni chantajeado por nada que esté contemplado en la Constitución".

Más adelante ha vuelto a referirse a la moción de censura: "Vamos a hablar claro, señor Rubalcaba. No me amenace con una moción de censura. No se amenaza con los instrumentos de la Constitución. Es libre de emplearlos". "Si cada vez que se pedía la comparecencia a un presidente socialista se hubiera presentado una moción de censura, habríamos tenido más mociones, que sesiones de control". "No tengo miedo de una moción de censura porque tengo muy buenas razones para pensar que no saldría adelante".

Tras destacar algunos datos económicos que indican que, si bien la economía española no va bien, hay indicios de que está mejorando, ha pasado a detallar cómo el caso Bárcenas no hace ningún bien al país por la "imagen internacional" que puede proyectar España.

Y entonces, se ha centrado en el asunto del debate: "Los hechos se resumen en dos palabras: me equivoqué". "Me equivoqué al mantener la confianza en alguien que ahora sabemos que no la merecía". "Creí en su inocencia. No fui el único. Aún bajo el anterior Gobierno, en 2011, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, archivó la causa". "Me fié de él y le apoyé.

Sí, le apoyé como apoyaría a cualquiera que sufre una persecución injusta." Luego "llegaron noticias de cuentas en Suiza ocultadas a la Hacienda Pública del Señor Bárcenas. Lo confirmó el juez y el imputado no pudo negarlo". "Ese es todo mi papel en la historia. Cometí el error de confiar en un delincuente pero no de encubrir a un falso culpable".

En el transcurso de su intervención, Rajoy ha dicho: "¿Se han pagado sueldos Sí ¿Se han pagado complementos Sí". "Como en todas partes". Pero, ha añadido: "En el PP ni se ha llevado una doble contabilidad ni se ha cometido ningún delito (...) Se ha pagado en blanco". Quizá esta declaración sea una de las claves del debate. Porque es como si lanzase una acusación velada al resto de partidos: todos habéis hecho lo mismo.

Y a partir de ahí, ha pedido tiempo para que la justicia haga su trabajo: "Estamos ante una asombrosa e imaginativa colección de falsedades como el tiempo y la Justicia demostrarán". "Dejemos que los jueces trabajen, señorías. Es a él a quien corresponde conocer la verdad". "Esperaré a que la justicia acabe su trabajo. Es lo que me parece razonable. Espero que estén todos de acuerdo con esto que acabo de decir".

El presidente ha proseguido: "Ustedes me pueden preguntar si son ciertas las declaraciones de Bárcenas. Yo les digo que no lo son. Aquí se acaba nuestra posibilidad". "Hay quien quiere convertir el parlamento en una enorme comisaría".

Rajoy también ha citado varias veces a Rubalcaba literalmente: "Habría que respetar la oposición el derecho a la presunción de inocencia. Fin de la cita".

Y ha defendido la presunción de inocencia que rige todo sistema democrático: "La España que construimos en 1978 es en el que impera la presunción de inocencia". "Es aquel que acusa quien debe demostrar la culpabilidad". "Si se invierte la carga de la prueba, hay que demostrar la inocencia como en los peores tiempos del fascismo y del estalinismo. Fin de la cita".

Porque "si hubiera que dimitir por cada insidia que se propaga sobre nosotros. ¿Cuántos escaños quedarían en la cámara ¿Cuántos de ustedes estarían aquí", ha espetado el líder del PP a los diputados.

También ha querido destacar la importancia de "frenar este deterioro de la imagen de los políticos y las instituciones. Hago una llamada a todos los grupos para superar este clima".

Y ha sido contundente dando a entender que terminará sus 4 años al frente del Gobierno: "No permitiré que nada ni nadie dinamite los esfuerzos que los españoles estamos haciendo para este país". "Los dos valores más importantes de la política española son: su programa de reformas y su estabilidad. No consentiré que ninguno de los dos sufra daños".

Andrés Velázquez

andres@hispanidad.com