A la vicepresidenta no le gustaban los resultados de las encuestas del organismo público, de lo cual ya informó Hispanidad

 

Parece evidente que De la Vega ha tratado de meter mano en el asunto del CIS. Una cocina peligrosa para casi todo el mundo. Pues bien, en la sesión de control de este miércoles se ha empeñado en negar la realidad. No ha habido cocina, ni presión. Eso a pesar de reconocer en privado que ya sabes como son estas cosas cuando le preguntaron sobre la dimisión de la ex directora del CIS. En cuanto a su sustituto, ya sabemos que es una persona dócil, que ha trabajado con la 'vice' y que tiene como principal activo su fidelidad al Gobierno. Lo de siempre.

Andrés Velázquez

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