El informe de Cáritas ha resultado la crítica más dura a la política económica del Gobierno Rajoy. Recuerda que ya hay tres millones de españoles que sobreviven en estado de pobreza severa, es decir, aquellos que sólo disponen de 300 euros al mes para sobrevivir.

El único dato bueno es el de los 70.000 voluntarios anónimos que ayudan a Cáritas y que la Iglesia, es decir, los católicos, aumentan, a pesar de la crisis, sus donaciones para Cáritas.

Muchos vienen porque el Estado -sobre todo los ayuntamientos y comunidades autónomas- reduce sus ayudas a la miseria y tienen que acudir a la iglesia más próxima. Es decir, a los pérfidos curas, proxenetas, hipócritas y lavadores de cerebros del pueblo.

Porque, cuando vienen mal dadas, la gente acude a los pérfidos. Para mí que algo bueno debe tener la Iglesia.

Eulogio López

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