Cristiano Ronaldo (en la imagen) muestra el Balón de Oro 2013, el premio que se concede cada año al mejor jugador del mundo. Es el segundo Balón de Oro que el portugués obtiene después del que logró en 2008. En Facebook el jugador ha dejado el siguiente mensaje, que ya tiene más de 1.200.000 "me gusta":

"Muy orgulloso de haber ganado el Balón de Oro por segunda vez, ¡significa mucho para mí! Doy las gracias a mis compañeros del Real Madrid y el Portuguese National Team. Sin ellos no hubiera sido posible".

Por otra parte, Leo Messi es el futbolista que más dinero gana con la publicidad, superando a Cristiano Ronaldo y al ya retirado David Beckham, según la agencia Euromericas Sport Marketing. El argentino ingresa cerca de 57 millones de dólares, por los 51 del portugués y los 55 del inglés.

Cristiano Ronaldo es una estrella dentro y fuera del terreno de juego. En el césped es un jugador muy competitivo, lo que le ha llevado a situarse en el podio de los mejores futbolistas del mundo. Y la publicidad acude a su popularidad. El portugués ha protagonizado numerosas campañas para bancos y firmas de ropa.

Ahora el madridista se ha pasado a los productos alimenticios. Ronaldo Cristiano participa en la última campaña de Bimbo México en la que se ve obligado a cambiar de nombre. Una asesora le recomienda un nuevo nombre: Cristian Orlando.

Sin embargo, la prestigiosa revista norteamericana, AdAge ha llevado a cabo una investigación con los spots televisados en Estados Unidos y se ha descubierto que los anuncios con famosos tienen una eficacia inferior a la media de las campañas publicitarias. Mientras que el 12% de los anuncios con famosos lograron un crecimiento del 10%, uno de cada cinco, tuvo consecuencias negativas para la rentabilidad publicitaria, por un desliz en su vida personal.

Los consumidores de hoy no son los mismos de hace cinco años y, por lo tanto, lo que antes era efectivo, no lo es ahora. En la actualidad, los consumidores, están más influenciados por las redes sociales que por un famoso, con el que no tienen ninguna relación.

Ante esta situación, las empresas deben estudiar cómo evitar las cuantiosas cifras que piden los famosos para destinarlo a la realización de excelentes creaciones que tengan un mensaje eficaz

Clemente Ferrer
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