• En nombre de la violencia de género, se criminaliza al hombre mientras se posibilita a la mujer todo tipo de violencia psicológica y de ventajas pecuniarias y penales.
  • Reforma de los ayuntamientos: controlar el gasto pero sin tocar competencias ni reducir poder.
  • Reformas a gogo, muchas innecesarias. Por ejemplo, la de la Cámaras de comercio, cuya utilidad misma está puesta en entredicho.
  • Obsesión por la seguridad vial: hasta convertir la conducción y el viaje en un verdadero suplicio.

El Gobierno Rajoy no quiere que el feminismo irracional del PSOE le tilde de machista, que eso es pecado mortal. Intento vano, dado que siempre le tildarán de eso mismo, pero en el PP no lo saben. Total: el Consejo de Ministros del pasado viernes 26, festividad de San Joaquín y Santa Ana, que seguramente no se dedicaban a la lucha de sexos, anuncia una nueva norma, todavía más feminista, por la que se dedican 1.500 millones de euros a perseguir al varón en presunta defensa de la mujer maltratada. Y así, cualquier desalmada utiliza la ley contra la violencia de género para meter en la cárcel a su ex, y quedarse con los hijos y con el patrimonio familiar.

Miren ustedes, para el feminismo rabioso, el que ha iniciado al estúpida lucha de sexos, media humanidad contra la otra media, el Gobierno de derechas sí tiene dinero. Lo que haga falta.

La nueva norma no hace sino ahondar en la persecución más injusta que se recuerda en la historia democrática española. Basta una denuncia de una mujer, por ser mujer, para que, sin diligencia judicial o policial alguna, el varón, por el hecho de ser varón, sea llevado a prisión.

Más decisiones de esta Consejo de ministros: reforma de los ayuntamientos y corporaciones locales.

Ante los periodistas, confiesa Montoro que las cuentas de los ayuntamiento están casi equilibradas. Claro, pero según su línea: subir los ingresos -los impuestos- en lugar de reducir los gastos-. Es decir, que no se reducen instituciones, funcionarios y, sobre todo, políticos, que esta es la clave. Si se pretende jibarizar el Estado empecemos por reducir el tamaño del Estado. Esto no lo hace esta ley, sólo mejora los procedimientos de control de Hacienda. Montoro aumenta su poder, pero el Estado no se reduce y la consolidación fiscal municipal de consigue por la vía de siempre: aumentar impuestos.

Y lo mismo puede decirse de la nueva norma sobre cámaras de comercio. El Gobierno opta por exigirles más, pero es que todavía no está claro por qué existen las cámaras de comercio.

Seguridad Vial. Otra vuelta de tuerca. El ministro del Interior, Jorge Fernández, promociona un nuevo apretón de tuercas. No sé si mejorará la seguridad vial pero convertirá, aún más la conducción de todo tipo de vehículos, incluidos las bicicletas -cascos obligatorios para menores en vía urbanas- en un verdadero infierno.

Al mismo tiempo, por pura casualidad, aumenta las sanciones, Sí, pero no es que al Estado le preocupe la recaudación procedente de freírnos a multas y sanciones. Lo que les importas es nuestra seguridad. Bueno, y la consolidación fiscal.

Eulogio López

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