Acaba de concluir la quinta temporada de la serie Águila Roja (TVE-1) que ha logrado una audiencia de 4.640.000 espectadores según el audímetro del semanario "Supertele" del 30 de noviembre al 6 de diciembre.

La serie, fiel a su despropósito histórico, a su lenguaje soez, a sus escenas hiperrealistas, dominadas por un exceso de violencia y de sexo gratuitos, continúa sujeta a su manido patrón argumental, a favor de sus sobados contubernios. También se exhiben asesinatos, suicidios y torturas hasta la muerte.

La sexta temporada, ya rodada, desvelará, se espera, algunos secretos. El más importante de ellos consistirá en averiguar la verdadera identidad de Águila Roja, misterio que se ha mantenido a lo largo de toda la serie.

Águila Roja, con más de cuatro millones y medio de teleadictos como media, con picos próximos al 30% de la cuota de pantalla, está producida por Globomedia para Televisión Española y, paradójicamente, algunos la han considerado como una de las series de más prestigio de la tele pública.

Clemente Ferrer

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