• La multinacional de refrescos, conocida como la 'marca de la felicidad', reorganiza su negocio en Europa y lo divide en dos regiones.
  • Nuestro país formará parte de la de Europa Occidental junto a Portugal, Alemania, Reino Unido y Francia, cuya sede será la capital británica y presidirá Dan Sayre.
  • Una decisión que conlleva una reducción de plantilla para evitar los puestos duplicados y que explica la salida de Marcos de Quinto para ser responsable mundial de Marketing.
  • Pero hay más cambios: el mexicano Jorge Garduño acaba de ser nombrado director general de Coca-Cola para España y Portugal, cargo que ejercerá desde el 1 de enero.
  • Mientras, el embotellador único español, tiene ambiciosos planes: podría asumir el negocio del embotellado en Alemania u optar por salir a bolsa.
  • Aunque antes Coca-Cola Iberian Partners debe solucionar el conflicto de su ERE con beneficios y cumplir la sentencia de la Audiencia Nacional, a la espera del recurso que interpuso ante el Tribunal Supremo.
  • Claro que conviene no olvidar que su presidenta, Sol Daurella, está más preocupada por su silla en varios consejos de administración que por sus trabajadores.

Resulta curioso y bastante paradójico la actitud de Coca-Cola con España, a pesar de que nuestro país es una de sus mejores franquicias internacionales y aquí actúe como un monopolio que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) se niega a investigar. En esta ocasión la multinacional de refrescos, conocida como la 'marca de la felicidad' y aficionada al oligopolio, se ha vuelto a ensañar con nuestro país, ya que ha puesto a la delegación ibérica a las órdenes de Londres.

Así es, pues Coca-Cola ha decidido reorganizar su negocio en Europa y lo ha dividido en dos regiones. La primera se va a denominar Europa Occidental y va a integrar a: España, Portugal, Alemania, Reino Unido y Francia. Esta potente región aúna por tanto a los países con mayor potencia de ventas, tendrá su sede en la capital británica y será presidida por el estadounidense Dan Sayre. Mientras, el resto de países europeos formará una segunda zona, con una menor potencia de ventas.  

Esta decisión conlleva una reducción de plantilla con el fin de evitar que haya puestos duplicados. Pero no sólo eso, también explica la salida de Marcos de Quinto para ser responsable mundial de Marketing, que hasta hace poco ostentaba el cargo de presidente de la División Ibérica de Coca-Cola. Un auténtico premio por parte de la multinacional de Atlanta, otorgado a pesar de que no triunfara su 'tour' mediático.

Pero hay más cambios. El mexicano Jorge Garduño acaba de ser nombrado director general de Coca-Cola para España y Portugal, un cargo que ejercerá desde el 1 de enero. Garduño lleva 22 años trabajando para la 'marca de la felicidad', en los que ha ocupado diversos puestos en México; fue director general durante dos años en Colombia, otros cinco en Tailandia y desde julio de 2012 en Chile.

Según el presidente de la división de Europa Occidental, Dan Sayre, "el principal reto de Jorge será reforzar el liderazgo del sistema español contribuyendo al éxito y los resultados de Europa". Y es que, según el propio comunicado de la compañía, "España sigue siendo uno de los países más importantes para Coca-Cola a nivel mundial, tanto por su volumen como su rentabilidad, y es reconocido como un centro de excelencia en distintas áreas". Sin embargo, el trato hacia nuestro país no ha sido tan bueno.

En su trayectoria en la multinacional, Garduño ha destacado con una apuesta por desarrollar el negocio de la mano de los embotelladores locales. Por ello, parece que no tendrá problemas con el embotellador único español, Coca-Cola Iberian Partners (CCIP), el cual tiene unos ambiciosos planes de futuro: podría asumir el negocio del embotellado en Alemania u optar por salir a bolsa. Aunque antes debe de solucionar el conflicto surgido por su ERE con beneficios. Para ello deberá cumplir con la sentencia, tras la segunda bofetada de la Audiencia Nacional, a la espera del recurso que interpuso ante el Tribunal Supremo.

Claro que conviene no olvidar que la presidenta de CCIP, la poderosa Sol Daurella, está más preocupada por su silla en varios consejos de administración que por sus trabajadores. Como saben ha salido de este órgano del Banco Sabadell y de Ebro Foods, pero ha entrado en el del Banco Santander y continúa en el de Acciona, por ahora. Su relación con la entidad que preside Ana Patricia Botín va más allá, pues está última es accionista de Coca-Cola y su tío, Jaime Botín, presidente y máximo accionista de Bankinter, lo es del embotellador español. Como leen, parece que todo queda en casa, en familia y rodeados de este famoso refresco.

Cristina Martín

cristina@hispanidad.com