Para quienes se empeñan en oponer razón y fe, ciencia y religión, con lo que acaban despreciando a la ciencia y a la razón, que no a la fe.

Pero hay otra forma. Otro creyente que no aparece en la lista es Blaise Pascal. En cierta ocasión, alguien enseñó al matemático francés un frontis en el que aparecía la siguiente leyenda: La ciencia no tiene fe ni patria. A lo que Pascal respondió. Muy cierto, la ciencia no tiene ni fe ni patria; el científico, sí.

Eulogio López

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