• El periodista busca una alianza PSOE-IU-UPyD, coordinada a través de El País y la SER.
  • Considera que es la única forma de salvar a PRISA de la quiebra. Recordemos que el 60% de la deuda del ex Grupo Polanco vence en 2014.
  • En el entretanto, hay que vender PRISA TV (antigua Sogecable) a Berlusconi y a Alierta.
  • Ahora bien, además del posible veto del Gobierno, lo cierto es que ni Berlusconi ni Alierta están dispuestos a pagar lo que pagaron en 2009: ofrecen la mitad, lo que se supone valorar Digital en 1.000 millones de euros, no en 2.000.
  • Además, el negocio del fútbol se está deshinchando y Mediaset y Telefónica no tienen prisa.
  • Abril Martorell insiste en que no pueden vender Santillana o se quedan sin caja.
  • Y Cebrián teme una querella por su gestión y salario.

Si han leído ustedes el análisis de Hispanidad sobre las cuentas de PRISA correspondientes al primer trimestre de 2013, entenderán la nueva locura de Juan Luis Cebrián (en la imagen junto a Rubalcaba). Cuando tienes un grupo en pérdidas, con una deuda de 3.200 millones de euros -un 59% de los cuales vence a corto- te arriesgas, o vas a la quiebra.

De hecho, PRISA ya está en quiebra técnica, en cuanto el paso a corto supera al activo a corto. Pero es que, además, Cebrián se arriesga a posibles demandas de cualquier accionista ligeramente mosqueado. Más que nada si te has llevado a casa 13 millones de euros, parte de ellos por consecución de objetivos -¿qué objetivos- mientras la cotización se despeña en bolsa y la sangría de trabajadores no tiene trazas de acabar.

Además, el Ceo, Fernando Abril-Martorell, se niega a vender Santillana -había una oferta por encima de los 2.000 millones de euros- porque alega, no sin razón, que no sólo hay que pagar la deuda, sino que hay que tener caja para afrontar los pagos corrientes, y resulta que la única caja la proporciona Santillana.

El otro activo vendible es PRISA TV, antes Sogecable. Recuerden que el principal activo es Digital . En 2009, Telefónica y Mediaset, compraron un 44% de Sogecable por casi 1.000 millones de euros. PRISA conservó el 56% que ahora prefiere vender. ¿Se puede hablar de negociaciones Nunca se han paralizado pero lo cierto, y esta es la clave, es que tanto César Alierta como Silvio Berlusconi no aceptan pagar sino la mitad. Es decir, valorar la empresa en 1.000 millones de euros. Primero porque el valor de los derechos de retrasmisión del fútbol han caído en picado y porque la renovación pendiente con los clubes se antoja harto difícil.

En segundo lugar, porque El Gobierno Rajoy no está muy de acuerdo con la medida. La Comisión Nacional de la Competencia ya advirtió, cuando se realizó la operación, al rebufo de la absorción de Cuatro por Tele 5, que no le gusta el monopolio en que incurrirían Tele 5 y Telefónica. Y, en último lugar, porque Rajoy está ligeramente cabreado con la línea editorial de El País y la SER.

Pero lo de Janli Cebrián es un continuo salto hacia adelante. Como dicen en la redacción de El País, debe ser el único español que aún ve posible que Pérez Rubalcaba llegue a presidente del Gobierno. Se le ha metido en la cabeza que la única salvación de PRISA estriba en la caída del PP, y para que esto ocurra considera que necesita un Gobierno afín, y ese Gobierno no puede ser otro que el Frente Popular, un todos contra el PP o un "Rajoy no". La campaña que ha lanzado Cebrián a través de El País y la SER consiste en una alianza ente PSOE, Izquierda Unida y UPyD, éste último como partido de derechas anticlerical y muy centralista, que puede restar votos al PP. Y aún sueña con que partidos nacionalistas -que no agradan a la jacobina Rosa Díez- se unan al "Rajoy no".

Cebrián necesita la aquiescencia de un Gobierno afín, no sólo para salvar a PRISA, sino para salvarse él de cualquier tipo de reclamación futura de responsabilidades. Porque la operación Liberty ha servido para expulsar a los Polanco del mando, pero no para ayudar a PRISA.

Eulogio López

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