Rubalcaba acepta a la ministra de Defensa como candidata si él se queda como secretario general del PSOE. No sólo es el caso Faisán, sino la convicción de que no queda tiempo para remontar en las encuestas. Pero Zapatero no renuncia a nada, ni a Ferraz ni a Moncloa. Fue Salgado quien propuso a Emilio Botín que apoyara a ZP en la Cumbre empresarial. Mientras, José Bono le recuerda que le prometió el control del partido

Las relaciones entre ZP y el vicepresidente atraviesan su peor momento. Atrás queda su rifirrafe con Teresa Fernández de la Vega, pelea de niños comparado con la que ahora mantiene con 'Rasputín' Rubalcaba, el ministro del Interior, a quien ya sólo defiende El País, le acusa de haber fallado a su promesa de dimitir tras la visita de Angela Merkel a España, a primeros de febrero. A Rubalcaba ya no le sirve ni la 'abdicación' presidencial sin pasar por las urnas, con la correspondiente sesión de investidura, para el 23 de mayo. Rasputín considera que no hay tiempo para darle la vuelta a la tortilla y que, en resumen, las elecciones de 2012 están pérdidas. Y, cuanto más se aferre ZP al sillón, una imagen de marca quemada y aborrecida por muchos votantes, la derrota está garantizada.

En esa convicción, Rubalcaba ha apostado porque sea Carme Chacón quien se bata el cobre con Mariano Rajoy, siempre que él se haga con el control del partido y que desaparezcan la vieja guardia de Ferraz, el lobby feminista y Pepiño Blanco, principalmente. Desde ese sitial, terminar con el Zapaterismo, al que considera la ruina del partido y del país, y esperar tiempos mejores.

La ministra de Defensa ha acogido la rendición de su principal competidor al trono con gran entusiasmo. Ella sí está convencida de que aún hay tiempo para ganar y que España aceptará de buena gana a una mujer, y catalana, como presidenta del Gobierno. Se lo ha contado a los suyos, los del PSC catalán y cuenta con el apoyo entusiasta de Mediapro-La Sexta, incluida Al Yazira, se supone. De hecho Chacón está convencida de que puede ser la candidata, no teme a unas primarias y últimamente inaugura todo lo inaugurable. Perfil alto, que le dicen.

Chacón esta dispuesta a afrontar unas primarias y cuenta con el apoyo del lobby feminista del PSOE, aunque no con los barones regionales. Nada más postularse en público, dos semanas atrás, Guillermo Fernández Vara se mofó de la candidata advirtiendo que los españoles también están preparados para un "presidente extremeño".

Pero el caso es que Zapatero no ha renunciando a nada: si aguanta el tirón del desastre económico, se presentaría como candidato del PSOE a la Moncloa.

Poco a poco se van conociendo los pormenores del asombroso apoyo del banquero Emilio Botín durante la Cumbre empresarial del pasado sábado.

Fue la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, 'Calamity Helen', como es conocida en Bruselas, quien un día antes llamó a Emilio Botín para que pidiera, delante de la cúpula patronal que Zapatero permaneciera hasta final de legislatura. Un capote que el Ejecutivo nunca agradecerá bastante. Recordemos que ZP es un optimista antropológico, especialmente cuando se trata de sí mismo. De hecho, Botín consultó, ya en Moncloa, a César Alierta, presidente de Telefónica, quien le aconsejó que no lo hiciera, que allí habían ido a hablar de economía, no de política. Sin embargo, Botín lo consultó con el propio presidente del Gobierno quien le dijo que su apoyo sería muy útil (para él, desde luego). Dicho y hecho, Botín pidió que agotara la legislatura y que no despejara si repite como candidato.

Otro cabreado es José Bono. Había pactado con ZP que él llevaría las riendas del partido. El ambicioso manchego, aún más ambicioso que Chacón, sabe que en política una semana es mucho tiempo y que del partido al Gobierno puede haber un paso.

Por ahora, ya hay alguien que se retira de la carrera: Rubalcaba. No de la carrera política, pero sí de la carrera electoral.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com