• Telefónica, vía TELCO, se convierte en el accionista de referencia, pero con tan sólo el 10% de los votos.
  • Serán sus socios italianos en TELCO quienes nombren al presidente y al consejero delegado.
  • Con ello, el Gobierno italiano evita que su operadora de bandera caiga en manos de dos socios extra-comunitarios: un chino o un egipcio.
  • No habrá ampliación de capital y el sucesor de Bernabé presentará un plan industrial y otro de reducción de deuda.
  • Telefónica peleará por la venta de la división brasileña para evitarse problema regulatorios con el Gobierno de Brasilia.
  • Alierta no trata de controlar Telecom Italia, pero sí de estar preparado para la futura reconversión europea de telecos.

Al final se produjo lo previsto. Telecom Italia emitió el comunicado oficial de dimisión de Franco Bernabé (en la imagen) como máximo responsable de la compañía. Según fuentes financieras italianas se llevará una indemnización superior a los 6 millones de euros. No se asusten en España las hay mayores.

Pero Bernabé pierde. Se deja jirones de su prestigio profesional, pues su gestión al frente de Telecom Italia ha recibido las críticas de todos. Sobre todo, de su principal accionista, la sociedad TELCO, donde participan Telefónica, Generali, Mediobanca e Intesa Sanpaolo, que poseen un 22,4% del capital de TI.

El papel jugado por César Alierta en la operación ha sido clave: la operadora española ha adquirido el 70% del capital de TELCO a sus socios, pero, para mantener el carácter italiano de TI serán éstos quienes nombren al presidente y al consejero delegado -empleo la terminología equivalente en España-.

Al mismo tiempo, con la operación TELCO se evitaban que Bernabé sacara adelante su ampliación de capital de entre 3.000 y 5.000 millones de euros a la que no quería acudir nadie: ni Telefónica ni sus socios trasalpinos.

En un intento desesperado por mantenerse, Bernabé negoció la entrada de dos socios extracomunitarios, el inversor egipcio Naguib Sawiris o los chinos de Hutchinson Whampoa. Y es que el Gobierno italiano puede vetar la entrada de un socio extra-comunitario. Y también ha vuelto a aparecer el mexicano Carlos Slim. Precisamente, fueron los italianos quienes llamaron a Telefónica hace un lustro... para evitar la entrada del extra-comunitario Slim.

Ahora, lo previsto es que el nuevo líder de Telecom Italia presente al Consejo un plan industrial, que conllevará enajenaciones, y un plan de reducción de deuda. Los 29.000 millones de euros de endeudamiento suponen un apalancamiento que ya ha recibido avisos de las agencias de riesgo. Respecto a las enajenaciones, Telefónica apoyará la venta de TI en Brasil, para no tener problemas regulatorios en aquel país, donde posee VIVO.

Toda la operación de Alierta buscaba dos objetivos: no consolidar deuda y permitir que los italianos continúen nombrando a los ejecutivos y mantengan el control político de la compañía. Se trata de tener una pata en Italia para cuando llegue la reconversión europea de las telecos.

En el entretanto, a Bernabé le sustituye el vicepresidente Aldo Minucci y los poderes ejecutivos pasan al director general y 'chief operating officer' (COO), Marco Patuano.

En resumen, dos de dos. Telefónica ha conseguido (miércoles) hacerse con E-Plus en Alemania y ahora aclara la difícil situación en Telecom Italia (jueves). A partir de aquí, no habrá que esperar más compras y sí, probablemente, más ventas, por aquello de reducir apalancamiento.

Eulogio López

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