• Con dos vicepresidentes: el político Alberto Ruiz-Gallardón y el económico Piqué.
  • Tres progres-radicales para sustituir al progre-moderado Rajoy.
  • Al final, en todo el escándalo, magistralmente dirigido por el director de El Mundo, puede servir para que caiga hasta Rajoy, pero no para regenerar la política española. Eso no le interesa a nadie.
  • Las pruebas: Rajoy ha decidido no dar explicaciones y Rubalcaba pide cambio de presidente, pero no elecciones.
  • Muchos recuerdan ahora que Pedro J. Ramírez, fue vetado por Rajoy como director de una fusión El Mundo-ABC.
El problema del Caso Bárcenas es que no sabemos lo que hay detrás. No sabemos el alcance de los sobresueldos cobrados por altos cargos del PP, incluidos Mariano Rajoy, no sabemos si se pagaron los correspondientes impuestos y no sabemos si hubo financiación ilegal del PP y en qué nivel.

Y mientras no sepamos eso, no sabemos nada ni podremos juzgar. Los SMS publicados el domingo 14 por El Mundo, evocan todo y no demuestran nada.

Ahora bien, la técnica de Mariano Rajoy no ha cambiado. Ni toda la oposición unida -a fin de cuenta tiene mayoría absoluta- ni las reclamaciones de los medios de comunicación y, lo que es más importante, de Internet, pueden hacerle cambiar de idea.

Ahora bien, lo que sí puede hacerle cambiar de idea es que en su propio partido se dé crédito a lo que en el PP oficial califican de maledicencias  ¿Se lo están dando Por supuesto que sí. Un alto

cargo del PP incluso ya resumía el plan B, que coincide con las aspiraciones de Pedro J. Ramírez y las de Alfredo Pérez Rubalcaba: la dimisión de Rajoy, sin elecciones, y su sustitución por una troika: Soraya Sáenz de Santamaría como presidenta, vicepresidente primero Alberto Ruiz Gallardón y como vicepresidente económico Josep Piqué. Es decir, el progre-moderado Rajoy sería relevado por tres progre-radicales.

Los tres personajes. Por una parte, llama la atención el ominoso silencio de Soraya Sáenz de Santamaría. Hombre, Soraya, que Rajoy te ha convertido en su mano derecha, en la segunda persona más poderosa del país. De hecho, las declaraciones de la vicepresidenta en la mañana del lunes, han resultado tan aburridas como acostumbra: esto demostraría -repite- que el caso Bárcenas es estupendo, porque demuestra que "el Estado de Derecho funciona". Fuese y no hubo nada.

Gallardón, por su parte, no ha movido un dedo para modifica el equipo fiscal del caso Bárcenas, compuesto por socialistas, que no en vano el PSOE controla aún hoy, en su peor momento político de la etapa democrática, el aparato judicial y RTVE. Esos son sus poderes. Curiosamente, Gallardón es el único alto cargo del PP que no aparece en los primeros papeles de Bárcenas publicados por El País.

Y Piqué continúa aspirando a todo. Rajoy no le perdona que abandonara la Presidencia del PP catalán sin avisarle, y le ha vetado como presidente de IAG, pero él se apoya en el Grupo Planeta. La esposa de Piqué -les casó Gallardón, un buen amigo- Gloria Lomana, es la directora de informativos de Antena 3 TV, que no deja de ser propiedad de Planeta, el grupo al que Rajoy quiere quitarle uno o más de los ocho canales que controla ahora mismo.

Todo ello aderezado por el directo de El Mundo, Pedro J. Ramírez, quien tampoco perdona a Rajoy que le vetara como director de su pretendida fusión entre El Mundo y ABC.

La división interna sí preocupa a Rajoy pero lo cierto es que Rajoy continúa donde siempre: oí, ver, callar... y no olvidar nunca una traición.

Rubalcaba, por su parte, pide un cambio de presidente pero no elecciones. Claro, ahora no le conviene nada.

Eulogio López
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