Bárbara Rey se  ha derrumbado en una profunda depresión por la adicción a las drogas de su hija Sofía que, por voluntad propia, permanece internada en un centro de desintoxicación. "Las drogas han destrozado mi matrimonio y mi familia". Siendo Sofía una adolescente, consumía drogas con su padre Ángel Cristo.

También, Bárbara Rey, fue prescriptora publicitaria de una marca de cava catalán.

La droga llega directamente al cerebro. El estudio de la Oficina Nacional de Control de la Drogadicción de Washington, refrenda que las drogas pueden producir daños como zozobra, melancolía, brotes psicóticos y tendencias al suicidio. ¿Será esto lo que algunos buscan, en clara línea con la cultura de la muerte.

Por otra parte, la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, sigue difundiendo su campaña de publicidad bajo el eslogan; "Es un experimento real, un joven ha dedicado 144 horas a aprender surf desde cero". Es el tiempo que un adolescente puede dedicar a las drogas o al alcohol. También se ha presentado otra campaña publicitaria destinada a los jóvenes, en edad escolar,  advirtiéndoles de los peligros de la droga, bajo el lema: "Drogas. ¿te la vas a jugar". La campaña apela a la responsabilidad de los adolescentes. Fumar porros acrecienta las secuelas de las drogas. "Las drogas siempre pasan factura. Abre los ojos". Dice la comunicación del Plan Nacional sobre Drogas. Entre las campañas que la FAD ha lanzado a través de los diversos medios de comunicación, cabe destacar; la acción publicitaria bajo el eslogan: "Las drogas no sólo perjudican a quienes las consumen".  "Todo tiene un precio". Busca concienciar a la sociedad sobre la presencia de los estupefacientes como un producto que lleva al despilfarro. La idea creativa de la acción descansa sobre la aseveración: "Lo más peligroso de las drogas es olvidarnos de lo que realmente son".

Por otra parte, que la droga es una de las plagas de la sociedad de nuestros días es un hecho. La drogadicción ha enganchado en una parte de la población juvenil de todo el mundo. Se está investigando como terminar con esta lacra social, que sólo conduce a la muerte. Se debe luchar por la vida que es sagrada. La droga es la muerte, la inmolación de millones de seres ingenuos, en aras de uno de los más sucios negocios que ha conocido la humanidad. Es necesario combatir la droga con una educación adecuada, con una menor permisividad, con un mayor respeto a la persona y con el ofrecimiento a la juventud de una perspectiva vital. El consumo de estupefacientes produce un deterioro físico y psíquico que transforma el paraíso de unos instantes en un prolongado e insoportable infierno. La droga es un camino de ida, sin retorno.

 "He visto a los más grandes espíritus de mi generación, arrastrarse de madrugada por las calles de los negros, en busca de la droga urgente imperiosa", afirma Allen Ginsberg.

 

Clemente Ferrer
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