• Por un monto de 2.000 millones de euros los accionistas de Santander Brasil se convertirán en tenedores de instrumentos de nueva emisión.
  • Eso significa que Santander Brasil aumenta su apalancamiento, reduce su nivel de solvencia y asume el riesgo de la rentabilidad.
  • Brasil supone el 50% de los negocios del Santander en Iberoamérica que aporta el 51% del beneficio del grupo.

La nota que ha enviado este viernes el Santander a la CNMV dice textualmente lo siguiente: "Banco Santander, S.A. comunica que su filial Banco Santander (Brasil) S.A. ha anunciado su intención de optimizar su estructura de capital mediante la sustitución de capital social (Core Tier I) por valor de 6.000 millones de reales brasileños (importe que será distribuido a prorrata entre sus accionistas) por instrumentos de nueva emisión computables como capital regulatorio (Additional Tier I y Tier II) por un valor equivalente, que serán ofrecidos a los accionistas de Banco Santander (Brasil) S.A.".

6.000 millones de reales brasileños son unos 1.980 millones de euros.

Y esto, ¿qué significa Para que nos entendamos, es una operación por la que la entidad canjea las acciones por otros instrumentos "de nueva emisión". Aunque todavía no conocemos ni el nombre ni los detalles de estos instrumentos, para entenderlo vamos a decir que es como el canje de preferentes por acciones pero al revés: acciones por preferentes.

Como todo canje, tiene sus ventajas y sus inconvenientes. En este caso, una ventaja para los accionistas que se acojan a él radica en que tendrán prioridad de cobro sobre los accionistas, pero a cambio perderán su derecho a voto. Además, pasarán a cobrar una rentabilidad fija en lugar de una variable, como es el dividendo.

Y la pregunta del millón: ¿Qué gana el banco Pues miren, esta operación da a entender que en el Santander esperan ganar mucho dinero con su filial en Brasil y que no quieren repartir todo ese beneficio entre los accionistas. Las desventajas para el Santander: el banco aumenta su apalancamiento -asume el riesgo de la rentabilidad porque tiene que pagar el bono de esos instrumentos independientemente de los resultados- y, por la misma razón, reduce su nivel de solvencia.

En la primera mitad del año, la actividad de la entidad que preside Emilio Botín (en la imagen) en Hispanoamérica representa el 51% de los beneficios del grupo, mientras que España sigue retrocediendo. De ese 51%, Brasil representa la mitad. Y eso que las cosas en el país carioca, hasta ahora, no han ido todo lo bien que Botín esperaba.

Pablo Ferrer

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