Sr. Director:

El pasado 20 de febrero han sido hallados en la Clínica Isadora de Madrid unos contenedores con los cadáveres de más de 100 fetos, mezclados con otro material biosanitario. Parece ser que aquí legalmente sólo hay tres problemas: uno, respecto al tratamiento de residuos humanos, que deberían ser icinerados. Otro, relativo al tratamiento de la información de pacientes, ya que se ha encontrado esta información en la basura. Por último, y en función de los resultados del análisis forense, respecto a la manera en la que se ha practicado el aborto. Si se mata al feto antes de salir de la madre, no es un crimen punible, ya que está amparado por la ley de despenalización del aborto. Si por el contrario se asesina al bebé una vez forzado el parto, entonces es infanticidio.

¿Pero es que nos han tomado por imbéciles?

¿Es que un minuto antes no es un ser humano y un minuto después (cuando ya lo hemos visto) sí lo es? ¿Hasta cuándo vamos a tolerar este holocausto silencioso? En España acumulamos más de un millón de muertos bajo los gobiernos de socialistas y populares. Los cadáveres de pequeños bebés indefensos se amontonan en las clínicas abortistas españolas a la manera de los campos de concentración de Auschwitz. Con el beneplácito de nuestras leyes y gobernantes.

Todos somos responsables de lo que está ocurriendo, unos por asesinar a bebés indefensos y otros por mirar hacia otro lado. Por ello debemos parar este genocidio con todos los medios que la ley nos ofrece. Salgamos a la calle y salvemos la vida a estos niños y niñas. Aunque no les podamos oír, nos lo están pidiendo a gritos.

Pedro M. de Echanove Pasquín

Pedro.Echanove@tuxum.com