Reconozco que no conocía a este autor: Fernando Paz, un historiador que me ha sorprendido con Antes que nadie, un recorrido por los hechos históricos donde los españoles nos adelantamos al mundo.

Algunos no tan antiguos. Como me decía una amiga: "Da pena pensar lo que fuimos y lo que somos".

Hoy en día los españoles andamos acomplejados desde hace varias generaciones, pero lo peor no es eso. Lo peor es que andamos en permanente guerra civil. Nuestras guerras -las pacíficas y las otras- no son contra el mal que anda por el mundo, contra el egoísmo avieso de individuos y naciones, sino que son guerras civiles: vamos, que el lema de la actual España es ese de "el enemigo está dentro". Y así, créanme, poco puede hacerse dentro o fuera.

¿Por qué España forjó Hispanoamérica y la convirtió en una de las fuerzas motoras del mundo? ¿Por qué España fue el baluarte del cristianismo, que a su vez es el hacedor de la civilización occidental? Pues porque nuestros ancestros, en lugar de pelearse entre sí buscaron llevar sus principios cristianos a otras tierras. No se entiende España sin su fe como no se entiende España sin su querencia mariana. "España, tierra de María", clamaba Juan Pablo II, mientras los españoles abominábamos de nuestros principios y nos revolvíamos contra nosotros mismos. Y en ello perseveramos en pleno siglo XXI.

Y es curioso, porque ya vencidos por nosotros mismos, sin influencia alguna en el mundo, el nuevo poder mundial continúa empeñado en destruir España. Vamos, que no les caemos simpáticos. Nuestra descristianización nos convierte en unos don nadie que no constituimos un peligro pero aún así se empeñan en mantener su bota en nuestro gaznate, no vaya a ser que resucitemos.

Como asegura el autor: "¿Por qué la inversión de la izquierda (yo más diría el Nuevo Orden Mundial) por España? Porque está empapada de catolicismo".

Y sí, creo que tiene toda la razón. Al NOM no le gusta España porque aunque descristianizada, sigue oliendo a católica. El que tuvo, retuvo.

Eulogio López

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