Sr. Director:
Así no se sostiene una democracia sino que se puede acabar en dictadura de corte norteafricano.

 

A las manifestaciones, hace unos meses, de los funcionarios de carrera, porque se quiere colocar como funcionarios, sin pasar por oposiciones, a más de 20.000 andaluces afines al partido en el poder, ha saltado el escándalo de los ERE fraudulentos.

El pasado día 3 el consejero de Empleo reconoció ante el Parlamento andaluz que la Junta ha detectado otros 32 falsos prejubilados, de modo que existen ya 70 casos reconocidos, algunos de manera escandalosa puesto que trabajaban en la empresa, que nunca han pisado, desde el día que nacieron.

Crece la indignación de los ciudadanos ante la pasividad de un Ejecutivo que tiene la poca gallardía de llamar situaciones discordantes a esta monumental operación de fraude sistemático. Es natural que el PP exija una comisión de investigación para esclarecer todos los hechos de este procedimiento que califica con razón de nauseabundo.

La Junta no puede lavarse las manos, sino que debe asumir de inmediato responsabilidades políticas. No es suficiente afirmar que está colaborando con la fiscalía y negar la comisión de investigación. Estarán de acuerdo conmigo que así no se construye una democracia de corte occidental sino una de bananera que puede acabar en correcta dictadura.

Suso do Madrid