Dos mujeres palestinas han muerto y otras 10 resultaron heridas por disparos de las tropas israelíes, en la localidad de Beit Hanun, en la franja de Gaza.  Lo más llamativo es que las mujeres protegían con sus cuerpos a unos milicianos del grupo radical Hamas que se habían refugiado en una mezquita. Las mujeres acudieron allí tras el llamamiento de una emisora de radio de Hamas que les animó a hacer precisamente es servir de escudo a sus milicianos.

¿Quién tiene mayor culpa? ¿Los palestinos que utilizan a sus familias mujeres y niños, como escudos humanos o los israelíes, por disparar sobre dichos escudos? ¿Cómo puede alguien utilizar a sus mujeres y sus hijos para salvar su propia vida? En cualquier caso, tras terminar la Guerra del Líbano, el problema palestino se recrudece.

Al mismo tiempo, en Irán los guardianes de la Revolución continúan probando misiles, entre ellos el Shahab-3, de tecnología coreana, capaz de alcanzar cualquier país de Oriente Próximo, incluido Israel. Pero, además, las fuerzas iraníes se preparan para utilizar el Shahab-5, que puede alcanzar toda Europa e incluso la costa este de Estados Unidos.

Los servicios de inteligencia hebreos están convencidos de la transferencia de tecnología nuclear y balística desde Corea del Norte a Teherán. Consideran, además, que está cerca el momento en que Irán esté preparado para utilizar misiles nucleares.

Mientras tanto, los mercados financieros se animaban al conocer la estupenda cifra de paro de Estados Unidos (4,4%, frente al 7,8 de Europa) sin preocuparles lo más mínimo que Oriente Próximo esté camino del estallido y pueda arrasar al mundo entero, con un islamismo crecido tras la guerra del Líbano y un Gobierno hebreo que todavía no ha descubierto cómo combatir ala guerrilla terrorista de Hezbolá.

Y se marcharon de fin de semana.
 
Eulogio López