• El beneficio no aumenta tanto como el del Santander pero sus márgenes se han deteriorado menos que los del banco 'rojo'.
  • No así la morosidad, que ha crecido más en términos relativos que la de la entidad que preside Emilio Botín (33% frente a 25%).
  • El banco azul también ha visto reducido su balance (-6%) y el crédito a la clientela (-5,2%) para adaptarse a las exigencias de recursos propios.
  • Los depósitos crecen un 6%, frente al descenso del 4% que ha sufrido el Santander.
  • Y la rentabilidad de los activos aumenta un 30% en términos relativos y la del capital un 25%. La cotización de BBVA en 2013 subió un 29%.
  • Pero todo esto es gracias a la diversificación geográfica del banco: casi dos terceras partes de su beneficio proviene de América.
  • Por cierto, su negocio en España continúa por los suelos: perdió 671 millones de euros en 2013.

Los resultados del BBVA en 2013 no crecen tanto como los del Santander. El banco azul ha declarado este viernes un beneficio atribuido al grupo de 2.228 millones de euros, que supone un 33% más que el año pasado. Muy lejos del 90% de crecimiento que publicó para el mismo concepto este jueves el banco rojo.

Sin embargo, el deterioro de todos los márgenes del BBVA es muy inferior al que ha experimentado el Santander. BBVA ha visto caer su margen de intereses sólo un 3,4% (-13,3% el Santander) y, lo que es más relevante, ha cerrado el cuarto trimestre en máximos de dicho margen, que vino creciendo desde mediados del ejercicio 2013, a diferencia de su gran competidor, que cerró en mínimos. Su margen bruto cayó un 2,3% (-8,4% el Santander) en el año, a pesar del magnífico comportamiento de los resultados por operaciones financieras ( 43%), como corresponde a un año con el mercado alcista. El margen neto acusa una caída ya más pronunciada (-8,4%) pero muy inferior a la del Santander (-15%). En cualquier caso, en ambos bancos los gastos generales se muestran poco flexibles a la baja (o es que ya no se pueden tocar más) a la vista de la reducción de ingresos de la actividad.

Desde este margen, hasta el resultado final, es la reducción del ritmo de crecimiento de la morosidad (porque crecer sigue creciendo) la que explica el fuerte crecimiento final del resultado. Sin embargo, su morosidad ha crecido más en términos relativas que la de su principal competidor ( 33% frente a 25%) y ambos han reducido este impacto por las menores necesidades de saneamiento de los nuevos morosos (-15% en términos relativos en ambos casos).

La reducción del balance y del crédito a la clientela de BBVA (-6% y -5,2%, respectivamente), pueden ser una buena medida de las necesidades del banco de adaptarse a las nuevas exigencias de recursos propios que, en su caso, deben estar mejor cubiertas que en el de Santander, que ha tenido que reducir los conceptos anteriores en un 12% y un 7% y en el mismo orden. Cuando hablamos de depósitos de la clientela, BBVA tiene un comportamiento también mejor ( 6% frente a – 4%) y, si añadimos los gestionados, la diferencia se agranda ( 6,5% frente a -3%).

La rentabilidad de los activos crece, en términos relativos, un 30%, mientras que la del capital, igualmente en términos relativos, un 25%, lo que explica la pasada que le ha dado su cotización en 2013 ( 29%) a la del patrocinador de Fernando Alonso ( 7%). A ello ha ayudado el menor recurso del BBVA a la dilución de sus accionistas para favorecer la entrada de nuevo capital con el fin de cumplir coeficientes. Será que lo necesita menos.

En cualquier caso, BBVA también exclama ¡Viva la diversificación!, al menos la geográfica. Casi dos terceras partes de su resultado provienen de América y sólo una cuarta parte de España. El resto, apenas un 8%, del resto del mundo.

Por cierto, el negocio del banco en España continúa por los suelos: en 2013 perdió hasta 671 millones de euros.

A pesar de este descalabro, el presidente de la entidad, Francisco González, cree que España aportará el 50% del beneficio del grupo en 2 ó 3 años.

Rodrigo de Silos

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