No hay cosa más mezquina y vil que pisotear la libertad de expresión. Pues bien, eso es lo que aún ocurre en los comercios catalanes. María González explica la situación.

Sr. Director:

Otra vez las multas lingüísticas en Cataluña vuelven a la actualidad.

Estos días nos está tocando sufrirlas en el barrio barcelonés de Sants. Muchos comercios tenemos los letreros en español y de forma masiva estamos recibiendo cartas del Gobierno autonómico donde no se respeta la libertad lingüística y se nos obliga a utilizar el catalán bajo amenaza de multa si no lo hacemos.

Personalmente creo que la solución a estas intolerables imposiciones lingüísticas pasa por que los comerciantes nos unamos y recurramos ante la Justicia estas sanciones que además son claramente inconstitucionales.

Afortunadamente algunas asociaciones ciudadanas como Convivencia Cívica Catalana ya se han ofrecido para ayudar a este fin. Muchos catalanes comenzamos a estar hartos de unos políticos intolerantes que pisotean constantemente nuestros derechos y libertades.

María González Gutiérrez

mariagonzalez_47@hotmail.com