• Intenta neutralizar, parcialmente, la subida de impuestos directos de Cristóbal Montoro, la medida más impopular de entre las promulgadas por el nuevo Gobierno del PP.
  • El efecto fiscal es moderado, por cuanto se trata del tramo autonómico, pero en Moncloa no ha sentado nada bien.
  • Aguirre asegura que su decisión no supone una bofetada al presidente del Gobierno pero se disparan los rumores sobre su jubilación política.
  • De paso, el Gobierno catalán queda en evidencia, pues es donde más IRPF se paga de toda España.
  • Mientras, el titular de Hacienda promete que, en cuatro años, los españoles pagarán menos impuestos que con Zapatero.

La Comunidad de Madrid estudia rebajar el tramo autonómico del Impuesto sobre la Renta de las Personas físicas (IRPF), es decir, contrarresta, aunque sea de forma moderada, dado que se trata del tramo autonómico, la medida más impopular promulgada por el Gobierno Rajoy desde su llegada al Poder. Si será impopular, que el responsable de Hacienda, Cristóbal Montoro se veía obligado –mañana del lunes 9- a prometer que, al final de legislatura, los españoles pagarán menos impuestos que los que pagaban con los socialistas. Largo me lo fiais pero la promesa queda.

Además, Montoro aseguró que no pensaban subir el IVA, el otro gran impuesto y que en breve cumplirían las promesas electorales de reducir la presión fiscal a autónomos y pymes, que son los que crean empleo.

Pero el aplauso de los mercados a Montoro no oculta la sensación generalizada y la crítica incluso en la prensa 'pepera', de que el Gobierno del PP, que presumía de bajar impuestos, ha comenzado su andadura incrementándolos.

En cualquier caso, esperanza Aguirre se ha visto obligada -excusatio non petita...- a asegurar que la medida ya había sido aplicada en años anteriores y que, por tanto, no debería ser entendida como una bofetada al Gobierno Rajoy. La verdad es que el anuncio ha sido interpretado como una muestra más de que Esperanza Aguirre planea su jubilación, una vez que su exitosa carrera política parece bloqueada en el nuevo ejecutivo.

Rajoy no olvida. Aguirre insiste en negar su pronta retirada, sobre todo por motivos de salud, dado que la nueva "ITV" médica, tras su intervención quirúrgica de hace ya casi un año, ha vuelto a concluir que goza de buena salud. Pero lo que sí es cierto es que Aguirre quiere hacer su propia sucesión y que Ignacio González, su mano derecha, es su sucesor, guste o no guste en Génova, donde no gusta mucho.

Al mismo tiempo, la decisión del Gobierno regional madrileño ha puesto en evidencia a la Generalitat. Los catalanes, inmersos en un ajuste draconiano, han aprovechado al 100 por 100 su tramo autonómico para subir el IRPF en Cataluña. Y Mariano Rajoy no desdeña llegar a un acuerdo con CIU, a pesar de la dieta de adelgazamiento que ha prescrito para el conjunto de España.

De hecho, Andreu Mas-Collel, conseller de Economía y Conocimiento de la Generalitat, advertía, en sincronía no planificada, que la subida del IRPF agranda la brecha fiscal territorial: en plata, que perjudica a Cataluña. Eso sí, se acepte o no su protesta, lo cierto es que los catalanes pagan más impuestos sobre la renta que el resto de España porque CIU ha estirado al límite su margen de maniobra para elevar el IRPF en Cataluña.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com