• Se pretende una patronal bancaria más combativa y más preocupada de la imagen de los bancos.
  • Pero, sobre todo, serán los socios de Santander (Javier Marín) y BBVA (Ángel Cano) quienes marquen el paso a Roldán.
  • Martín ha pasado ocho años y toda la crisis bancaria. Ahora, los grandes bancos quieren otro perfil.
  • La banca ha aportado 16.117 millones a las perdidas por la reestructuración financiera, un 30,4% del total.
  • Los bancos salen de pérdidas tras ganar 7.274 millones en 2013. Las provisiones superaron los 23.000 millones.

Sin sorpresas, la asamblea general de la Asociación Española de la Banca (AEB) ha nombrado este martes presidente a José María Roldán, ex director general de Regulación y Estabilidad Financiera del Banco de España (2000-2013). Miguel Martín (en la imagen, a la derecha de Roldán), de 70 años, renunció a optar a un tercer mandato y así lo comunicó a los grandes bancos a finales de 2012.

La candidatura de Roldán, de 50 años, ha sido presentada a la asamblea por el consejo general de la AEB, que a su vez recibió el consenso previo de los cinco mayores bancos de la asociación, según lo establecido en el artículo 16.3 de sus estatutos sociales.

Hispanidad ya explicó con detalle la polémica que se desató con la propuesta para que Roldán presidiera la AEB. El ministro de Economía, Luis de Guindos, no ocultó su "malestar", pero los bancos han aguantado el pulso hasta el final.

Se acaba, por tanto, el culebrón de la sucesión. Pero, ¿con qué resultado: los dos grandes bancos, Santander y BBVA, se han salido con la suya, pero la AEB no será la misma con Roldán que con Martín. Los dos grandes detentarán el poder con sus dos consejeros delegados, Javier Marín y Ángel Cano, que se entienden mucho mejor, dicho sea de paso, que sus dos presidentes, Emilio Botín y Francisco González.

Roldán, políticamente correcto, ha manifestado a la Asamblea su agradecimiento por su elección y su compromiso de colaborar con las entidades asociadas en su necesidad constante de adaptación a los cambios en marcha en el sistema financiero nacional e internacional. Y el presidente saliente, como no podía de otro modo, ha agradecido la confianza depositada a lo largo de los últimos ocho años y su satisfacción por haber podido representar al sector en un período complejo como pocos.

Pero ha sido, precisamente, la complejidad de esa etapa la que ha provocado las acusaciones más duras a gestión de Martín, especialmente cuando las cuentas el rescate bancario no han tenido en cuenta las aportación de la banca. Y Martín se ha cansado de decir lo contrario. Y esta mañana, una vez más.

La una nueva AEB será, por tanto, más agresiva, más 'lobby'. Los grandes bancos consideran también que su patronal no ha sabido influir a la hora de discriminar la banca mala de la banca buena. En consecuencia, también esa nueva AEB pretenderá ser más influyente, con más capacidad de presión, aunque con un José María Roldán más tutelado.

En su última comparecencia, Miguel Martín ha ofrecido los datos de las aportaciones de la banca a la reestructuración del sector financiero. Han sido, en concreto, 16.117 millones de euros, lo que el 30,4% de los 53.081 millones del total de pérdidas ya materializadas. Esa cifra se corresponde con lo aportado a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) (36.964 millones) y mediante el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que es, según Martín, en "gran parte" la banca 'sana'.

Los bancos asociados a la AEB han asumido unos costes de 7.911 millones vía FGD para rescatar las cajas de ahorros. A esa suma, hay que añadir 1.532 millones en aportaciones a Sareb (capital más deuda subordinada) y costes para rescatar a los clientes de cajas. En total, los costes potenciales en ayudas contingentes ascenderían a 3.464 millones.

Martín ha señalado que hay que aprender con las lecciones de la crisis para crear un nuevo sector bancario "más sólido". Además, ha confiado en que el crédito se normalice y ha asegurado que es "muy difícil que nos llevemos sorpresas" ante las pruebas de resistencia que ultima el BCE. Ahí está, ha dicho, el esfuerzo en provisiones que ha realizado tanto la banca española como la europea.

Por otra parte, los bancos españoles han obtenido un beneficio atribuido de 7.274 millones de euros en 2013. En suma, dejan atrás la situación de pérdidas de 2012 y vuelven a los números negros un año después. Los beneficios se explican por los saneamientos extraordinarios realizados en 2012 tras los decretos del Gobierno para sanear los balances de activos inmobiliarios, según los datos de la AEB.

En concreto, las dotaciones y provisiones ascendieron a 23.323 millones de euros en 2013, un 40,6% menos que en el ejercicio anterior. Este menor saneamiento permitió compensar la disminución del margen de intereses. La tasa de mora se situó en el 8,6%, dos puntos porcentuales más que hace un año.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com