• El grupo OHL ha disparado su deuda durante el último año, y su capitalización bursátil actual no alcanza los 3.000 millones de euros.
  • Vamos, que aunque Piqué quiera ser presidente de Repsol, en Moncloa insisten en que no quieren otra Endesa.
  • Aunque la pregunta sigue en el aire: ¿Qué le debe Rajoy a los mexicanos
  • No obstante, Brufau necesita afianzarse en el cargo.

Decíamos ayer que jaleado por su nuevo Ceo, Josep Piqué, Juan Miguel Villar Mir (en la imagen) tenía una tentación: comprar repsoles para convertirse en miembro del núcleo duro de la petrolera. Piqué apuesta por ello porque quiere sustituir a Antonio Brufau como presidente de la petrolera, mientras Villar Mir ve en ello otra oportunidad de negocio. Al final, se pretenda o no, el gran beneficiario sería Pemex para hacerse con el control de la segunda industria española tras Iberdrola (en el sector industrial no introducimos a Inditex ni a Telefónica).

El problema de grupo OHL es que ha pasado de una estructura de balance a convertirse en la constructora española donde más se ha incrementado la deuda. Nada menos que un 33% en lo que va de año (resultado a 30 de septiembre), tras meterse en todos los berenjenales: Abertis, Santander, proyecto Canalejas, Colonial, Realia, etc. Demasiado... hasta para Villar Mir.

En septiembre, la deuda neta de OHL roza los 6.000 millones de euros, con una capitalización que no alcanza los 3.000 y con un ebitda -esto es lo más preocupante- de 718 millones de euros.

En cualquier caso, aunque Moncloa "desautorizara" a Brufau, quien necesita afianzarse en el cargo, tras el acuerdo con YPF, lo cierto es que no quiere otro caso Endesa. Sigue siendo un misterio por qué Rajoy cedió tanto ante mexicanos y argentinos, pero pasar a la historia como el ejecutivo que deslocalizó una empresa estratégica como Repsol es otra historia.

En cualquier caso, ante la acometida de Villar Mir-Piqué, en Repsol recuerdan que la petrolera capitaliza casi 25.000 millones de euros.

Eulogio López

[email protected]