• El agro norteamericano es, junto con el europeo, uno de los más subvencionados del mundo.
  • Y Francia ya ha advertido que piensa seguir manteniendo las subvenciones culturales para luchar, por ejemplo, contra Amazon, y defender su idioma, en caída libre frente al inglés.
  • El acuerdo puede ser especialmente interesante para la instalación de empresas y para el sector servicios.
  • Según un informe de Bertelsmann, España sería el cuarto país más beneficiado de Europa.
  • Con el acuerdo, los porcentajes de  incremento de las exportaciones entre Europa y Estados Unidos oscilarían entre el 7 y el 18%.

El pacto trasatlántico entre la Unión Europea y Estados Unidos  comienza a negociarse este lunes, con la música de fondo de las promesas realizadas por Washington sobre la investigación que llevará a cabo sobre el espionaje realizado a sus futuros socios comerciales europeos.

La primera ronda de conversaciones entre los representantes de los intereses norteamericanos y europeos comienza este lunes y finalizará el 12 de junio, como ya anunciara Jose Manuel Durao Barroso (en la imagen junto a Obama).

La firma de un  acuerdo de libre comercio con  Estados Unidos, un país muy proteccionista con algunos sectores  de su economía, como el del automovilismo o el de la agricultura, plantea algunos interrogantes. No hay nada que perturbe más los flujos del mercado -defienden los liberales a ultranza- que las subvenciones

A falta de conocer el resultado de los acuerdos lo que está claro es que las subvenciones no van a tocarse. Estados Unidos, junto con Europa, seguirá siendo una de las áreas del mundo que más ayudan a su agricultura y su ganadería.

Ya Francia, en un sector muy distinto, el de la cultura, ha pedido que se excluyan de las conversaciones las ayudas a la industria cultural que practica. Son de sobra conocidos los enormes esfuerzos del país galo para difundir su idioma, su cine y su literatura, así como sus quejas contra el colonialismo cultural norteamericano. De hecho, la ministra de cultura francesa diseña un programa de ayudas para ayudar a los libreros franceses contra la competencia "desleal" de Amazon.

Entre las principales áreas de negociación del acuerdo figuran el acceso al mercado agrícola, las telecomunicaciones y el comercio electrónico, el medio ambiente, los servicios financieros, el transporte y las normas de competencia.

Un acuerdo como el que se plantea puede dinamizar la economía, crear puestos de trabajo a ambos lados del atlántico y favorecer incluso la implantación de nuevas empresas. Algunos sectores, sin embargo, se pueden ver afectados negativamente, por ejemplo, si se incluye en el acuerdo la ganadería y se eliminan las barreras al uso de transgénicos en el ganado.

Diversos estudios señalan que el acuerdo, de llegar a buen puerto, implicaría, en el peor de los casos, un incremento de las exportaciones a Estados Unidos del 7% (21.323 millones de euros), según un estudio del think tank ECIPE recogido por emprendedores. Y en el mejor de los escenarios posibles conllevaría  un incremento del 18% de las exportaciones (52.546 millones de euros).

Según el mismo estudio, las importaciones de productos y servicios estadounidenses a la UE,  tambien según ECIPE, podrían oscilar entre un aumento del  8% (17.515 millones de euros) a un 17% (40.362 millones de euros).

Otro estudio, realizado por la fundación alemana Bertelssman, defiende que España será el cuarto país más beneficado por detrás de Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania.

Se estima que se podrían generar entre 36.000 y 143.000 empleos en nuestro país, y ello dependiendo de si se eliminan las barreras arancelarias, o también las consideradas como no arancelarias, ya sean normativas de calidad, estándares nacionales, especificaciones técnicas, etc. Hay quien califica ya el estudio como oportunista e interesado por tratarse de una fundación alemana, matriz del gupo empresarial germano del mismo nombre que da trabajo a más de 100.000 empleados en más de cincuenta países.

Sara Olivo
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