• La compañía se quiso convertir en la gran operadora de renovables, pero apalancada.
  • Su elevada deuda (7.549 millones de euros) supone un freno al crecimiento futuro, a pesar de no tener vencimientos a corto plazo.
  • Entrecanales dice estar dispuesto a vender parte de la división de energía, división que nadie quiere.

Tras el pelotazo de Endesa en febrero de 2009, Acciona era la constructora menos apalancada del país. Pero se lanzó al negocio de las renovables, y lo hizo asumiendo un nivel de endeudamiento demasiado alto.

Es cierto que en determinados negocios se hace imprescindible endeudarse. Por ejemplo, en la concesión de la gestión del agua. Las empresas realizan fuertes inversiones al principio de la concesión -inversiones que realizan gracias a créditos- pero contra el propio consumidor, que le pagará el agua que consuma durante, por ejemplo, los 40 años de la concesión. Lo mismo ocurre con las autopistas de peaje.

Pero la historia de las energías verdes es distinta. En las renovables, no te endeudas frente al propio consumidor, sino frente a las subvenciones del Estado. Precisamente esto fue lo que hizo Acciona en su día, sobre todo con las carísimas plantas de energía termosolar. El presidente del grupo, José Manuel Entrecanales (en la imagen), quiso convertir a la empresa en líder y referencia mundial de las energías verdes, pero lo hizo a costa de asumir un excesivo apalancamiento.

Las cuentas están ahí. En el primer trimestre del año, la deuda neta de la compañía se elevó hasta los 7.549 millones de euros, (5,8 veces su EBITDA), 67 millones de euros más que la registrada en diciembre de 2012. Sin duda, este nivel de deuda frenará el crecimiento del grupo, aunque a corto plazo no tiene que asumir vencimientos significativos.

Durante la Junta General de Accionistas celebrada este jueves, Entrecanales manifestó su disposición a dar entrada a un socio en su división de energía. El presidente del grupo afirmó que le gustaría que ese socio comprara un 30% del negocio, "pero si el mercado me pide que sea un 40 ó un 20% yo me adaptaría".

El problema es que, hoy por hoy, el mercado no está interesado en la división de energía de Acciona, al menos de su división en España. Y menos sin conocer el contenido de la reforma energética que está ultimando el Gobierno.

Pablo Ferrer

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