El culebrón tosco y con excesiva carga ideológica, El Tiempo entre Costuras de Antena 3, ha conseguido una audiencia de 4.455.000 espectadores y una cuota de pantalla del 23,3%, según el ranking publicado por "Teleprograma" del 16 al 22 de diciembre.

Al comienzo de la serie, según afirma Adriana Ugarte (en la imagen), que interpreta a Sira Quiroga, se pasaron momentos muy duros. El Tiempo entre Costuras, de Antena 3, ha sido uno de los mejores estrenos de ficción en los doce últimos años.

Sira Quiroga ha pasado de traficante de armas en Tánger a espía en Madrid. En la recta final de la corrosiva serie El Tiempo entre Costuras la protagonista ha perdido su identidad. Es una espía que se ha convertido en la marroquí Arish Agoriuq, una modista extranjera que tiene como misión obtener información de las esposas de los nazis para transmitirla a los ingleses. Para lograr sus objetivos emplea trampas y engaños. Sira es invitada a una fiesta y allí se encuentra con su padre. Éste le pide perdón y le dice que fue un cobarde al abandonarla.  

Rodar en Tánger y Tetuán trajo problemas de intendencia para los responsables de la soez serie El Tiempo entre Costuras. Y sabían que plasmar ese Madrid malherido con las cicatrices de la guerra no iba a ser más sencillo. «Era un reto que asumimos y para el que había que documentarse.
Cualquier fallo podría restar credibilidad a la trama», afirma el director general de Boomerang TV, productora de la serie. Iñaki Mercero, que ha dirigido los episodios, lo confirma. «Las localizaciones fueron más difíciles de encontrar. Hubo que recrear exteriores de Madrid en Guadalajara, que «al tener una arquitectura antigua se adaptaba a lo que necesitábamos», afirma. "En una fiesta de Año Nuevo, Sira muestra un "glamour" impensable en aquellos años de penurias». Durante las fiestas de Navidad y Reyes se suspenderá la serie que retornará en el mes de enero, una vez finalizada la fiesta de Reyes.

El espectador sabe que va a ser sólo once capítulos de calidad, no sólo en las interpretaciones, también en el vestuario, la banda sonora y la iluminación». El público joven también ha abultado las cifras de audiencia.
Clemente Ferrer 
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