Esta semana, han llegado noticias que parecen buenas sobre el asunto de Alcoa, pero aún es demasiado pronto para lanzar las campanas al vuelo. El fabricante estadounidense de aluminio ha aceptado la propuesta conjunta del Gobierno y la Xunta de Galicia, pero cabe preguntarse si en esta ocasión jugará limpio en la planta de San Ciprián (Lugo) o lo hará igual de mal que en las fábricas que tenía en Avilés y La Coruña? Esperemos que sea lo primero.

Alcoa ha aceptado una propuesta, que también tiene el visto bueno de los sindicatos y del comité de empresa, que consiste fundamentalmente en: prorrogar la negociación del ERE que afectará a 534 empleados de la planta de San Ciprián al 28 de septiembre y mientras negociará la venta de la parte que produce aluminio en dicha fábrica a Liberty House, una empresa industrial y de metales británica que forma parte del conglomerado industrial británico GFG Alliance.

La música suene bastante mejor, pero tratándose de Alcoa cuesta fiarse. Y es que en julio del año pasado, vendió las plantas que tenía en Avilés y La Coruña al fondo suizo Parter Capital. Sin embargo, parece que este último no tenía ningún proyecto industrial para estas fábricas que pasaron a denominarse Alu Ibérica, pues ha revendido el 75% a Grupo Industrial Riesgo, una compañía de fondos privados con sede en Madrid que invierte en empresas con dificultades financieras el pasado abril. Una operación que se empezó a gestar el pasado septiembre, poco después de que Parter Capital las comprara, y que ha sido aceptada por Alcoa si cumple con el mantenimiento de 600 empleos durante un mínimo de dos años. Un compromiso que adquirió el fondo suizo con el fabricante estadounidense, al que ahora si parece que le preocupan los empleos de las plantas coruñesa y asturiana. Cuesta creerlo.

A mediados de julio, se ha incorporado Francisco Jesús de Francisco Corbella como nuevo director de Recursos Humanos de las plantas de Alu Ibérica. Un movimiento que forma parte de la reorganización que se está llevando a cabo en La Coruña y en Avilés, donde no han sido meses de mucho trabajo. De hecho, la estrategia ahora se centra en reformular la forma de trabajar con formaciones para los empleados en nuevos sistemas y procesos. El compromiso de los gestores para por la continuidad de ambas plantas, con la voluntad de reconvertirlas y modernizarlas para que se conviertan en una referencia a nivel europeo en la producción de aluminio verde circular, como informó La Voz de Galicia. Veremos. 

Y con este precedente, con reventa incluida, ahora volvemos la vista a San Ciprián, la única planta que a Alcoa le queda en España. Tras un buen número de sonoras protestas y manifestaciones, parece que hay algo de luz para San Ciprián, algo que repercute en toda la comarca de la Mariña lucense. La multinacional estadounidense dejaría de producir aluminio primario (donde preveía perder 52 millones de euros este año), vendiendo esta parte de la fábrica a Liberty House, y sólo se quedaría con el segmento intermedio (la alúmina que se obtiene a partir de la bauxita que llega en barco desde Guinea Conakry), según recoge La Vanguardia.