Y eso que vendió un 5% más de coches. Nissan Motor ganó 134.900 millones de yenes (unos 1.034 millones de euros) entre abril y junio. Pero la cifra supone un 1,1% interanual menos. Lo cual tiene su explicación: la ralentización de sus ventas en "mercados clave", el efecto negativo de la apreciación del yen y el encarecimiento de las materias primas. Durante este periodo, primer trimestre del ejercicio en Japón, el fabricante de vehículos logró un beneficio bruto de explotación por valor de 189.600 millones de yenes (1.454 millones de euros), un 4,4% menos comparado con el mismo lapso de 2016. Su beneficio operativo alcanzó los 153.300 millones de yenes (1.175 millones de euros), lo que supone un 12,8% menos, mientras que su facturación creció un 4% hasta los 2,76 billones de yenes (21.167 millones de euros). El segundo mayor fabricante automovilístico nipón, aunque propiedad de Renault, vendió un total de 1.351 millones de vehículos en todo el mundo entre abril y junio, lo que supone un 5% más interanual. Andrés Velázquez [email protected]