El Índice de Demanda de Cemento (IDC) ha registrado un crecimiento interanual en el mes de marzo del 7,6%, lo que supone una caída de 4,6 puntos porcentuales respecto al dato de año móvil del mes anterior. Estos son los datos que recoge el último Barómetro del Cemento, indicador adelantado del consumo de cemento elaborado por el departamento de Estudios de Oficemen.
 
En los últimos meses analizados (abr’17-mar’18) el Barómetro estima que se han consumido en España 12,4 millones de toneladas de cemento, 0,9 millones de toneladas más que en el mismo periodo del año anterior.
 
Aunque la demanda de cemento encadena así 13 meses de crecimiento, el dato de marzo indica una fuerte desaceleración del crecimiento. Esto es debido, fundamentalmente, al efecto vacacional de la Semana Santa y, sobre todo, al elevado volumen de precipitaciones que se han producido este mes de marzo -el segundo más lluvioso desde 1965 según AEMET-. Una circunstancia que siempre supone una reducción en la actividad constructora y, como consecuencia, en la demanda de cemento.
 
Por su parte, las exportaciones de cemento y clínker continúan con su evolución negativa, debido a los costes eléctricos y al fuerte aumento del precio de los derechos de emisión de CO2. El sector espera el resultado de la subasta del servicio de interrumpibilidad eléctrica para analizar la situación competitiva de nuestro país. En el mes de febrero y en términos de año móvil, registraron en conjunto una reducción cercana al 9%, encadenando así diez meses de caída.

Y ya saben, el cemento es uno de los principales termómetros del crecimiento económico. Cuando el consumo de cemento decae es posile que la economía decaiga. Un termómetro que sigue siendo muy requerido en la era tecnológica.