Volverán a caer los velos levantados,
al abusar de los derechos conseguidos,
y dejarse manipular por el odio
de aquellas, que el amor no han conocido.
 
Volverán a caer los velos levantados,
al abandonar el lugar que les es debido:
la grandeza de ser madres y dar la vida,
la de educar, proteger y amar al nacido.
 
Volverán a caer los velos levantados,
al elegir el dar la muerte al concebido,
en aras de una libertad llena de egoísmo,
reinstalándose barrotes desterrados.
 
Volverán a caer los velos levantados,
al promover una utópica igualdad,
al iniciar entre sexos una guerra,
por naturaleza, perdida de antemano.