• El alcalde de Alcorcón, David Pérez, aseguró que algunas feministas están amargadas y ahora tiene que pedir perdón.
  • No debería hacerlo, primero porque es verdad y luego porque se quedó corto.
  • Lo peor del feminismo, además de resultar muy pelmas, es que son, en su inmensa mayoría, aborteras.
  • La ideología de género, la de nosotros y nosotras, donde se inserta el feminismo, ha generado, además, la batalla de sexos, media humanidad contra la otra media.
No es mal tipo David Pérez, alcalde de Alcorcón (en la imagen). Al menos para ser alcalde y diputado del PP. Pero ha tenido que ceder a la violencia de lo políticamente correcto, que es la ideología de género. ¿Qué es la ideología de género? Sencillito: es la que defienden los del "nosotros y nosotras", expresión que revela la igualdad de ambos sexos porque resulta igualmente incorrecto y estúpido cuando lo dice un varón que cuando lo dice una mujer: o somos nosotros o son nosotras pero los dos al mismo tiempo no es posible. Ahora recuerden la autocrítica soviética. El asunto consistía en que el camarada caído en desgracia debería confesar sus crímenes (reales o inventados, eso era lo de menos) para, a continuación, ser fusilado física o, al menos, civilmente. Ambas alternativas más llevaderas que la tortura que las provocaba. Lo políticamente correcto de la ideología de género resucita ahora esta autocrítica maoísta. Ejemplo: el precitado alcalde de Alcorcón, David Pérez, ya hace más de un año, o sea, cuando era más libre y la sociedad menos hipócrita, menos políticamente correcta, dijo que algunas feministas eran unas mujeres fracasadas y amargadas. O sea, que les llamó cuñadas feministas. Nótese que don David no se refirió a las mujeres, sino sólo la subespecie feminista. Y ahora se ha sabido, y entonces se ha visto obligado a pedir perdón "por si ha ofendido a alguien". Autocrítica moscovita o pekinesa. Murió con la caída del muro pero ahora la ideología de género la ha resucitado. Pues creo que el alcalde Pérez se equivoca. Las feministas son algo mucho peor que amargadas: defiende el homicidio más cobarde de todos, el aborto, han provocado la guerra de sexos, media humanidad contra la otra media, provocando lo que -observen lo finísimo que me he vuelto- un desamor intenso. Y son insufriblemente pelmas y quejumbrosas. Y todavía llego más allá: servidor piensa que, con algunas excepciones, las feministas son más feas que Picio. O sea, la cuñada feminista del progresista Forges, que, como buen progre, siempre es políticamente correcto: ya no habla de cuñadas feministas. En cualquier caso, nada más hipócrita que la autocrítica comunista ha resucitado ahora con la ideología de género, y nada más castrante, sobre todo para la mente, que lo políticamente correcto. Necesitamos un antídoto contra lo políticamente correcto, o, como se califica en Estados Unidos a Donald Trump, un exorcista de lo políticamente correcto. Eulogio López eulogio@hispanidad.com