Encuesta del CIS. El bloque anti-Podemos nos dice dos cosas: que Podemos se desinflará antes de las elecciones y que Podemos es peligroso.

Yo creo que es cierto que Podemos es peligroso y nos llevará a la guerra civil, fría o cliente pero guerra civil, y creo que la burbuja Podemos empieza a declinar, pero le falta muchísimo tiempo para desinflarse.
Por supuesto que Podemos no se ha desinflado. El cainismo español le mantiene arriba
Para eso, Pablo Iglesias aún tiene que hacer más el ridículo y para eso, los escándalos de Podemos deben sustanciarse en una imputación judicial. Y eso no tendría por qué ocurrir antes de las próximas elecciones generales. A lo mejor más allá de las próximas elecciones generales. ¿Y entonces?

Dicho de otra manera: ¿Puede Podemos ganar las próximas elecciones generales? Sí, puede. Yo creo y espero que no ocurra, pero estoy convencido de que es posible que ocurra.

Y lo que es más relevante: estoy de acuerdo en Podemos es peligroso. Nada de jóvenes indignados que recogen el hastío de muchos ciudadanos. Los chicos de 'Pablemos' son mucho más: unos aprendices de tiranos con más presunción que clemencia y con más osadía que preparación.  Son, en toda regla, ultraizquierdistas, neocomunistas y sátrapas ensoberbecidos dispuestos a llevarse por delante a quien haga falta. Con nada respetuosos y con todo mentirosos. Pero su popularidad permanece en un país cainita como España.

No, la encuesta del CIS demuestra que Podemos no pincha pero sí se define. Se define como lo que son: neocom (neomunistas) o gente de ultraizquierda con otros ropajes.

Su política económica consiste en frases hechas como "el derecho al crédito", sin hablar del deber de pagar dicho crédito.

La popularidad de 'Pablemos' crece en un país tan cainita como España

Su filosofía de espiritualidad progresista consiste en la novia de Errejón enseñando sus domingas en una profanación de una capilla universitaria. No cabe duda: estamos entre intelectuales.

Y sí: Podemos no se desinfla porque dosifica el ridículo en el que estaban cayendo, en una opacidad más pétrea que las del antiguo PCUS soviético.

Dicho esto, Podemos le está haciendo un favor al PP: le permite recuperar el voto de centro. Insisto, sigo sin saber en qué consiste el medroso voto de centro pero si acepto la conclusión de que es ese voto, probablemente no llegue a un millón, el que más varía y el que decide las elecciones. Es un voto que puede ir al PSOE pero que jamás irá a Pablo Iglesias.

Ahora bien, recordemos que Rajoy ganó su mayoría absoluta en 2011, no gracias a un aumento de los votos sino, sobre todo, a un descenso brusco de los votos del PSOE. Y cuidado, que un desesperado como Pedro Sánchez, si es que es el candidato a la Moncloa por el PSOE, que lo dudo, puede tener la tentación de crear el Frente Popular con Podemos. Fagocitaría al PSOE pero le permitiría mantenerse en el alero. Ya saben: el Frente Popular.

Y añadan esto otro: aunque el PP gane e incluso aunque se imponga el criterio de que gobierne la lista más votada, el miedo a Podemos no puede llevar a un católico a votar al Partido Popular como mal menor. Sencillamente, un católico no puede votar al PP por coherencia, es decir, por conciencia.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com