Sr. Director:

Han pasado 16 años desde que las ministras de Zapatero posaran para Vogue en La Moncloa como si fueran ocho odaliscas de la belleza y el poder.En estos días hay otro posado ministerial, esta vez en el falso ministerio de Igualdad, que tiene como posadora a la pareja del vicepresidente, nombrada ministra, por algún motivo desconocido que no se corresponde ni con la preparación, nula en su caso, la compostura, es zafia, la inteligencia natural, mas bien “cortita”, el trabajo desarrollado, cajera, o lo que los franceses definen como “charme” que en su caso es inexistente.

Y es falso este ministerio porque no cumple con su cometido, la igualdad, porque a buen seguro entre todos sus componentes de género hay alguna con mas interés, buen gusto, fotogenia y belleza que la citada señora de Iglesias, que es lo que ejercita en la entrevista en lugar de la máxima representación de un ministerio de igualdad. Tal igualdad, como queda patente en el posado y entrevista, no existe, ni se espera, por cuanto nada de esa cuestión puede esperarse de quien en virtud de un inmerecido cargo, obtenido al dedo de su señor, lo ostenta como promoción de su físico y de su vida personal, lo que a nadie interesa, pues si el uno es anodino y sin estilo, la otra no es ejemplo de nada a copiar : los “trepas”, de porcelana como ella, suelen caer con mucho más estrépito que el que organizan para subir. Y éstos ya hicieron mucho ruido durante su ascensión, por lo que el golpe de su caída les dejará inservibles en mil pedazos.

Si bien Vogue nacida en EEUU en 1892 como revista de moda y hoy perteneciente al Grupo Condé Nast con Vanity Fair, GQ, AD etc. es cabecera del mundo social y de revistas arquitectónicas y decoración; Diez Minutos fue creada en España en 1951 como revista de “marujeo” y es hoy, una vez rescatada de la quiebra por el Grupo Hearts al que pertenecen revistas tan extendidas en el mundo como Elle, Cosmopolitan, Harper’s Bazaar o Esquire, una revista segundona sin ningún estilo.

Resulta extraño que este publireportaje ministerial con Irene Montero de posante no se haya publicado en la Vogue correspondiente a este grupo editorial Hearts, que se correspondería con Elle o Cosmopolitan, sino que se haya lanzado en posiblemente la revista de peor tirada y diseño de su grupo, sólo para el ámbito español, y para la lectura en las consultas y peluquerías por el citado “marujeo”. Es decir, fiel reflejo del declive de nuestro país en estos 16 años transcurridos desde aquel septiembre de 2004 hasta nuestros días. Este declive, ya intuido por muchos, debido a aquel posado de fachada y hueco, se diluye con una recesión, provocada por la pésima gestión del superávit presupuestario recibido. El posado formaba parte de un gobierno paritario, con miembros y “miembras” de proclamas intelectuales tan versadas como el “ser vivo” de Bibiana o “el dinero público no es de nadie” de Carmen. Aquella recesión, es hoy una sima abisal en lo económico y

en lo moral con esa misma Carmen en vicepresidencia adjunta a la del coletas del 15M, denominado por los asturianos comunistas de buena fé como “rata”, que es a la sazón el marido de la “señora de”, la cual sin estilo, gracia, belleza ni léxico hoy nos retrata la sin par periodista de los intelectuales, la abulense Rosa Villacastín.

De aquellos “polvos” vienen estos “lodos”. Nunca mejor dicho ni nunca una frase define tan bien la relación entre humanos, género aparte. Y son verdaderamente lodos de depuradora con mierda a go-gó, la que han producido los muchos polvos del estandarte del 15M. De todas formas y maneras: con su becaria marroquí, con sus Tanias y sus Vestrynges, con sus Bescansas, Errejones y Calventes. El común denominador es la “mierda”. Ahora, eso sí, retratada en posado ministerial frente a ventanas de visillos en “X” (símbolo del género hembra: cromosoma XX), lo que nos da una idea de la igualdad del ministerio que le han dado a la retratada.

Como la posadora (no confundir con posadera aunque este vocablo le defina mejor) no sabe latín hay que decirle que ministerio deriva de “ministerium” que es “servicio” para los romanos. ¿A quien y para qué sirve esta Irene?: ella misma lo define con su actitud de “señora de”, pues su aptitud para ser modelo de algo salta a la vista.