Todavía colean las palancas el gobernador del Banco de España, Luis María Linde (en la imagen). El pobre, como ya no tiene nada que hacer precisa un momento de gloria y se ha decidido por loar al Ejecutivo Rajoy. Ha negado que el Gobierno haya impuesto la austeridad a los españoles: sus medidas fueron de sentido común o incluso de patriotismo.

Eso se parece mucho a resucitar aquello que tanto gustaba a Felipe González y a Aznar: esta -la mía- es la única política económica posible.

Lo de Rajoy, según el Gobernador del Banco de España, ha sido sentido común y patriotismo. Pues no. Siempre hay elecciones. Es verdad que España debía mucho dinero porque el alegre ZP nos metió en un hoyo al grito de "el que venga detrás que arree". Ahora bien, dicho esto, Rajoy podía haber afrontado esa difícil la situación de déficit fiscal de dos maneras: aumentando los ingresos del Estado a costa del contribuyente o reduciendo los gastos del Estado. Optó por lo primero -muy poco liberal, por cierto- y destrozó a la clase media española, la proletarizó. Ahora, los españoles somos más pobres que hace tres años.

Lo cual es de muy poco sentido común y de no muy claro patriotismo.

Hispanidad

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