Este lunes entra en vigor la norma que limita los sueldos a los directivos de entidades financieras

 

El anuncio en días pasados por parte de Bankia de las retribuciones que va a recibir la cúpula directiva no ha gustado a los miembros del Ejecutivo, ni tampoco a muchos clientes. Por eso, desde el Gobierno se ha querido limitar los sueldos a los directivos de entidades financieras, tratando de evitar así escándalos sobre todo en aquellas entidades que reciben dinero público y que luego lo utilizan para pagar a sus directivos.

Pero el Gobierno no se quiere detener ahí y pretende también imponer impuestos "especiales" para las retribuciones de los directivos, que las considera "muy altas". Así, el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, ha manifestado esta mañana en Telecinco que "las retribuciones a partir de un nivel que se considere máximo deberían tener una grabación fiscal mayor".

Curiosamente el mismo ministro ha asegurado que el Estado "no puede entrar" en cuál debe ser la retribución de los directivos del sector privado, pero de hecho, lo está haciendo. Sin embargo, es normal ese malestar cuando algunas cajas han logrado salir de la crisis con dinero público y luego han destinado ese dinero a otros menesteres. Y como el Estado no puede entrar en eso, al menos ha tratado de profetizar algo: "Es un modelo que no tiene ningún futuro, no es posible pensar en fidelizar a la gente a base de mantener ese tipo de diferencias". A ver si es cierto.

Andrés Velázquez

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