El euribor se sitúa por debajo del 3%, el nivel más bajo desde 2006

El indicador adelantado de la inflación de diciembre señala que el nivel de precios se sitúa en el 1,5%, el punto más bajo desde 1999. Aunque el Gobierno lo niegue y el BCE lo esconda, es evidente que el descreme abrupto del nivel de precios apuntala el riesgo de deflación. Así lo consideran el 100% de los economistas. Porque la deflación, es según la RAE, la caída de los precios como consecuencia de la crisis económica.
Y es evidente que los precios no han caído 7 décimas en diciembre como consecuencia de una mayor competencia o liberalización de los mercados. Tampoco han caído los precios por el derrumbe en la cotización del petróleo. Al menos, no explica la totalidad de la caída. Ni tampoco la parte más importante.
La parte positiva de esta caída de precios -que previsiblemente continuará en el 2009- es que deja margen para que el BCE pueda bajar más aún los tipos. Y eso supone un descreme del euribor que ya se sitúa por debajo del 3%, su nivel más bajo desde 2006. Y eso permite no sólo aligerar las cargas financieras de familias y empresas, sino animar el endeudamiento y por lo tanto las compras duraderas y los proyectos de inversión. Claro que como decía Keynes, la inversión depende más de los espíritus animales que de los tipos de interés. O dicho de otra manera: mientras que las familias no tengan confianza en su puesto de trabajo y los empresarios no recuperen las expectativas de negocio, de muy poco servirá la bajada de los tipos de interés.