Sr. Director:
Ante la propuesta de asesinar al niño después ya del nacimiento hecha por una revista británica se ha provocado estupor hasta en los medios proaborto.

Las reacciones en el Reino Unido van del estupor a la indignación, pero lo cierto es que estas aberrantes propuestas son coherentes con la mentalidad abortista. Otra medida que se defiende en el artículo es la eutanasia infantil. En Holanda, donde la práctica es legal con el pretexto de evitar al niño "dolores insoportables", un estudio ha demostrado que esa justificación no es real. El problema no es la mala calidad de vida de niños con espina bífida, sino si los padres están dispuestos a hacerse cargo de esos niños enfermos. Ésa es la cruda realidad, sin máscaras ni eufemismos. Por eso me pregunto ¿Si le pueden matar libremente antes de nacer si no lo quieren, por qué no una vez nacido?

Jesús D Mez Madrid