Las viviendas hipotecadas también cayeron un 33,9%

Suma y sigue en el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Según informaba el INE en la mañana de este miércoles, las compra/ventas inmobiliarias cayeron un 27% el pasado mes de octubre, aunque la caída en las viviendas de segunda mano fue más abultada: del 43%. Además, las vivienda hipotecadas también cayeron un 33,9%.
¿Qué está pasando? Varios son los factores que explican la brusca caída inmobiliaria. Por una parte, el descreme de los precios desincentiva la compra rápida. Esperar no supone pérdidas, sino beneficios. Así que ante la expectativa de recortes adicionales, mejor buscar más y pensarlo mejor. En segundo lugar, aunque la AEB y la CECA lo nieguen, las entidades han recortado los créditos. Así que las exigencias hoy para la concesión de un crédito hipotecario son mucho más duras que ayer.
Por último, las incertidumbres laborales han despertado una enorme inseguridad que desincentiva los compromisos financieros a largo. A todos estos factores hay que añadir la ausencia de presión de la demanda externa de jubilados alemanes, británicos principalmente, además del desincentivo de las hipotecas a inmigrantes que han permitido el tirón de los últimos años.  Agreguen el descomunal stock de viviendas y obtendrán un frenazo de las licitaciones, construcción y compra/ventas para los próximos dos años.
Esto significa paro, frenazo de la actividad inducida, caída en la recaudación de Estado y CCAA, incremento de los estabilizadores automáticos y déficit. Un círculo perfectamente penoso.