Sr. Director:
El día 20 de julio compré telefónicamente a Dell un ordenador, a la vista de un catálogo que había recibido por correo.
El día 7 de agosto llega a casa el esperado ordenador, después de indicarme que lo entregarían entre las 9 de la mañana y las 5 de la tarde, sin posibilidad alguna de modificación de día ni de hora. Indignante. Desgraciadamente ya estaba pagado, lo conecto y no funciona, llamo al Servicio Técnico y tras las preguntas de rigor, toque aquí y allá, dicen que coja un destornillador y abra la caja y ¡¡¡sorpresa!!!: dentro del ordenador están los discos duros, tarjeta gráfica, etc., pero sin conectar, todo amontonado dentro. Dicen que al día siguiente pasarían a recoger el ordenador y que debía de esperar otros 20 días hasta que recibiese uno nuevo. ¿Otra espera? A partir de ese momento hemos efectuado tropecientas mil llamadas a todo el mundo de Dell. Me pasan las llamadas de uno a otro operador, pregunto por algún responsable y parece que no hay, pues tienen instrucciones de no pasar llamadas, incumplimientos permanentes… dicen que llamarán, pero es mentira, no llama nadie. En la empresa lo tenían todo cobrado desde el 20 de julio.
En definitiva: el ordenador malo (por llamarlo de alguna manera) no lo recogieron hasta el día 22, quince días después, a continuación de un fax de queja que les envié. Pido que me devuelvan mi dinero y me dicen que no, que ya le he costado mucho dinero a Dell en el transporte. ¿Tendrán cara? Más llamadas reclamando, pero no sirven para nada. Por fin, el día 3 de septiembre el ordenador llegó. Rezaremos para que funcione, porque si no…
En mi vida se me volverá a ocurrir comprar nada de Dell.
Vicente Muñoz Dura
vibimudu@gmail.com